Xulio Ferreiro: un mal alcalde pero un tipo con dignidad

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Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, no pasará a la historia como uno de los mejores alcaldes de A Coruña. Accedió al trono municipal cuando no lo esperaba; de hecho, su programa electoral era un sarta de disparates irrealizables. Y tan irrealizables, el mandato ha acabado habiendo realizado uno o ninguno.  También es verdad que no se le puede hacer responsable por completo de esa incapacidad. La mayor parte de la culpa corresponde a quienes formaron su equipo, en especial a quien se movió en las sombras durante cuatro años. ¡A que no tiene valor para reservar en su currículum unas líneas a su condición de asesor de alcalde! Sin embargo, Ferreiro siempre figurará entre los regidores que mejor entendieron el concepto de dignidad. Los coruñeses rexeitaron en las urnas su política y él ha preferido renunciar al acta de concejal y regresar a la Universidad. ¡A que el asesor tampoco tiene valor para coger la puerta y marcharse asumiendo el fracaso de sus consejos! Claro, él no tiene un puesto de trabajo alternativo ganado con el esfuerzo personal que le permita seguir viviendo sin estrecheces.

Xulio Ferreiro: un mal alcalde pero un tipo con dignidad