Contra cuentos, cuentas

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Resulta que Feijóo pierde 15 puntos porcentuales y su partido sufre las mayores caídas en Santiago y A Coruña, donde mora el número dos del partido de la gaviota. En uno y otro lugar hay “un cierto olor a podrido”
El presidente del PP, que a la vez preside el Gobierno gallego que anticipó los recortes  que luego Mariano extendió por toda España, explicaba el domingo, con una serie de cuentos, el resultado electoral. Pasó de puntillas por datos tan elocuentes como que, con él, el PP pisa un suelo electoral desconocido en Galicia, tal como explicaba la prensa madrileña con cierto aire de sorpresa y añaden los columnistas que “las ciudades se tiñen de rojo”, pues con los resultados del 25-M Feijóo perdería todas las ciudades gallegas.
Y es que, aunque le pese, también Galicia castigó la estancia de la derecha en el país y en todo el Estado. Naturalmente el señor Feijóo, delante del espejo repite –al igual que la madrasta de Blancanieves– que es la más guapa de la fiesta, el barón emergente del partido de la gaviota que cada vez vuela más bajo.
Y, como saben muchos y esconden otros, sobran los motivos: un tercio de los trabajadores gallegos cobran menos del salario mínimo. Y, como muchos padecen, la sanidad anuncia un verano con menos camas, menos profesionales sanitarios y servicios cerrados.
La irrupción de Podemos y los buenos resultados de Izquierda Unida con AGE y la resistencia del BNG han pinchado al bipartidismo, que observa con temor los próximos escenarios: municipales, autonómicas y generales.
Podemos, por ejemplo, se coloca –con más de ochenta y tres mil votos– en el cuarto lugar del ranking y en A Coruña se sitúa como una nueva alternativa con el 12,5% de los votos.
Ya empiezan los primeros movimientos: la gran patronal europea, con la española incluida, otea el horizonte y se encomienda a la prometida promesa del popular Juncker de continuar con los recortes y seguir con la austeridad como medicina para los trabajadores y el aumento de beneficios para el bien de las castas.
¿No se enteran de lo que pasa? Quieren, otra vez, tomarnos el pelo? Recuerden el dicho: si te engañan una vez la culpa es del que lo hizo. Si te engañan dos veces, la culpa es de los dos y si te engañan tres veces la culpa es todo tuya.

Contra cuentos, cuentas