Las dos Españas de Mariano

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Hay una, la marianista, que se refugia en el Ibex, cuenta con la macroeconomía, maneja a su aire las estadísticas y hace oídos sordos a la voz de la calle. Es la que anuncia la bajada del paro y esconde la precarización laboral, la bajada de sueldos, el recorte de los derechos y el aumento de las horas de trabajo.
Está la propaganda que repite eso de “las personas de la Gürtel ya no están y se lucha a brazo partido contra la corrupción” (¿pero no se da cuenta este hombre de que cuando se cometieron los delitos sus autores tenían cargos importantes en el PP?) y aquí paz, pelillos a la mar. Y está la otra parte del país que asiste cabreada –a través de los medios de comunicación– a nuevos casos con los populares como protagonistas: grabaciones telefónicas, mensajes y declaraciones ante el juez salpican al número dos del presidente de Madrid, en la trama Púnica; el juez dice que la promoción de altos cargos del PP en Madrid se pagó con facturas falsas; Cospedal oculta en su declaración de bienes 12.000 metros de terreno donde edificó una finca; el Gobierno eleva un 18% su gasto en asesores. Ciento cincuenta y un mil eventuales cobraron más de ocho millones de euros, mientras, los trabajadores, perdieron un 18% de su poder adquisitivo; hay más de un millón setecientas mil familias sin recibir ayuda alguna y Unicef alerta de la malnutrición de un millón de niños…
Los jueces se quejan de interferencias gubernamentales, la prensa informa de que la Comisión Europea recurre la sentencia que avala ayudas millonarias a grandes multinacionales. Esa es la gente, esa es la España, que mima Mariano…
Mientras Mariano presume de cumplir con Europa (a costa de nuestros sacrificios), Bruelas critica el alto paro y la desigualdad en la distribución de la riqueza al tiempo que promete menos ajuste, y más tiempo, a Francia y Alemania…
Y ahí están. En campaña. Con la vuelta de Aznar y el endurecimiento de las leyes contra los derechos de manifestación y expresión. Con la vuelta de la cadena perpetua, instaurada en 1822 y eliminada en 1928 Mientras se ayuda a una parte, en la otra España aumenta la pobreza energética, desciende el poder adquisitivo de jubilados y trabajadores. Estas son las dos Españas. La en “B” de Génova y la que todos habitamos.

Las dos Españas de Mariano