Asedio

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A veces en vez de un artículo me gustaría reproducir palabras ya dichas por otros, palabras bien dichas; que de tan bien dichas son actuales, no tienen tiempo. Por ejemplo, Wittgenstein, sus Diarios: “Lo único, no perderse a sí mismo, ¡Recógete! Y trabaja para no pasar el tiempo, sino con gozo, ¡para vivir! No hagas injusticias a nadie”. Las palabras toman importancia porque están escritas desde un asedio en la primera guerra y él, como buen observador, hace un análisis del comportamiento de los suboficiales ante las situaciones graves: “Pues tienen la sensación de que ahora pueden dar rienda suelta impunemente a toda su ordinariez…”. Bueno, ¿no consideran ustedes que vivimos en un estado nacional de ordinariez en gestos y palabras en algo que se viene pareciendo mucho a un asedio, a una ruptura de comunicaciones, a un lenguaje indescifrable que se torna por momentos agresivo? Que existe muy poco tacto en nuestros “suboficiales” e incluso en los “oficiales” a la hora de tratar con delicadeza situaciones de precariedad, sigue Wittgenstein: “Cada palabra que ahora se oye es una grosería”. ¿Acaso esta situación no es lo más parecido a un asedio? “El incesante cañoneo” provoca en nosotros un estado de alerta continuo frente a los que nos mandan y los vemos cada vez más como una casta que no merece su puesto; eso que se dice tanto últimamente de que no nos representan. Bueno ya estamos en mayo y sigue sin hablarse de soluciones, sigue sin aclararse lo del trabajo, lo de la sanidad, lo de la educación, lo de la justicia, lo del aborto, lo de Cataluña, lo de los corruptos, lo del bienestar, lo del orden público, lo de los emigrantes, lo del estado confesional. Estamos asediados y tratados con grosería. “Por la noche los cañones disparaban desde muy cerca, hasta el punto de que el barco temblaba”, como tiemblan nuestros días tratados a cañonazos. Bueno, a lo mejor se creen algunos que los problemas se van a solucionar porque el Madrid ganó la décima. Es sábado y no oigo mucho jaleo de bocinas en la calle. ¿Se estará solucionando el problema con Cataluña o es que Ferrol de repente es del Atlético de Madrid?

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