¿MALO CONOCIDO? ¡PEOR!

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Es la herencia de Mariano Rajoy, escondida tras una serie de mentiras que iban desde el cuento de la lechera hasta el garbanzo que subía hasta el cielo. Por un lado, vació la hucha de la Seguridad Social, metió el país en una desvalorización preocupante en cuanto a infraestructuras, derechos sociales y civiles bajo el paraguas de que, tras el túnel, por el que nos obligaba a circular Europa, había una luz, junto al cuerno de la abundancia y el maná de leche y miel. 
Al final, y en pleno túnel, Europa no solo no valida las previsiones del Gobierno, tras más trampa, sino que nos pide más austeridad y corregir, a lo bestia, lo que no son más que cuentos y empeora las previsiones de déficit público del Gobierno. Y, como este es un pueblo bueno, manso y generoso al que dirige un Gobierno dócil, limita a un año el tiempo extra para llegar al objetivo dirigido desde la prepotente troika, con una vigilancia (los hombres de negro) para evitar “el continuo incumplimiento de los objetivos de déficit en los últimos años”.
¿Se acuerdan de aquello de vale más malo conocido que bueno por conocer? Es una chuminada, naturalmente, pero caló, al parecer, en millones de conciudadanos que siguen apostando por un gobierno, apoyado por un partido acorralado en los juzgados, que ya anuncia nuevos recortes en sectores sensibles –educación, sanidad, dependencia, infraestructuras–, en un país donde las desigualdades aumentan y las colas ante los comedores sociales, las oficinas del paro siguen siendo insoportables… para los más. 
Hay un grupo que vive de p.m., con una Hacienda que les ayuda “por emprendedores” y castiga el sudor de los trabajadores que aportan el 75% de toda la recaudación, mientras nuestros patriotas –la hermana y tía de dos reyes, por ejemplo– culminan una vida Cañete y otros cien mil hijos del… P (papeles) de P (Panamá) Para ellos esto es un paraíso. Lo mejor conocido y la esperanza de que, siguiendo así, les queda mucho y bueno por disfrutar.
Y mientras, un gobierno en permanentes función. Que se considera autorizado a boicotear al Parlamento negando el control ante los representantes de los ciudadanos, mientras sigue –bajo cuerda y despendolado– tomando medidas aquí y en Europa, como si su “reino” no tuviera fin…. cuando ya está caducado. Es la herencia de lo malo conocido, que es todavía peor de lo que conocemos y mucho peor de lo que nos contaron. Y hay quien no se entera.

¿MALO CONOCIDO? ¡PEOR!