Sin tregua, con esperanza

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Superada la anormal falta de dimisión de Rajoy por la sentencia de la Gürtel y gracias a la indiscutible moción de censura que aupó a Pedro Sánchez al frente del Ejecutivo, se abre una agenda política de vértigo.
Sería normal la inminente convocatoria de elecciones, sin embargo, estamos a menos de un año para los comicios locales, autonómicos y europeos, con los partidos en pleno proceso interno de confección de sus candidaturas, lo que condicionará la fecha de las generales. 
Por tanto, habrá que esmerarse en mantener un diálogo parlamentario fluido para facilitar el gobierno del presidente Sánchez. 
Es obvia la necesidad de reponer el Estado deconstruido por los populares antes de bajar a la arena electoral. Me refiero a recuperar derechos políticos, sociales o laborales. 
Sacudirse la ley mordaza, recuperar la universalidad de la asistencia sanitaria,  mejorar la lista de espera de la dependencia o normalizar la educación supongo que estarán en la agenda de la mayoría de los grupos parlamentarios.  Pueden ser unas bases mínimas de acuerdo.
Pero no sólo eso. Sería una bocanada de aire fresco cambiar la agenda política para avanzar hacia un nuevo modelo social y productivo. Caminar hacia la descarbonización, invertir, definitivamente más, en ciencia e investigación o regular las nuevas economías transformadoras, conjuntamente con una mayor protección social y económica de los dejados atrás por la crisis, un cambio en las relaciones laborales o dar certidumbre a las pensiones. Para ello se requiere una suficiencia fiscal que necesita de un nuevo modelo impositivo. 
Un país tan europeísta como España necesita volver a participar activamente en las instituciones comunitarias para afrontar retos comunes. A la vez, nuestro Estado descentralizado pide a gritos un nuevo sistema de financiación y otro encaje institucional que recupere la convivencia.
Es evidente que los nombres no lo garantizan todo, pero conocido el nuevo equipo ministerial, a quién no le seducen los personajes nombrados por el presidente Sánchez; quién no ve normal que haya más mujeres que hombres, reflejo de la sociedad actual; quién no ve bien que al frente de sanidad, educación y hacienda estén ministros que tuvieron responsabilidades en sus comunidades y, por tanto, conocen bien las necesidades de las competencias descentralizadas; quién no se da cuenta de la mirada a Europa con los ministros de economía y exteriores; o a quién no le sugiere la apuesta por el cambio de modelo económico con las incorporaciones al frente de los ministerios de ciencia, de transición ecológica, de energía o trabajo.
Claro que no tendrán mucho tiempo, en palabras del propio Presidente, pero pueden empezar a cambiar el rumbo.
ramonveloso@ramonveloso.com  

Sin tregua, con esperanza