Un corralito de chiste

|

CATALUÑA siempre ha sido tierra de buenos cómicos –Charlie Rivel, Mari Santpere, Saza, Eugenio...– y de grandes chorizos –los Pujolone, Mas, Gordó, Millet...– que ha dado ahora como resultado un ser híbrido, el humorista estelado, cuyo principal ejemplar es Toni Albá. Este genuino ser ha propuesto detener a fiscales para hacer un intercambio de prisioneros –por los Jordis– en cuanto se proclame la república. Albá está patrocinado por la Asamblea Nacional Catalana, que, acompañada por Ómnium Cultural, también tiene sus actividades hilarantes. Su última parida ha sido ir sacando dinero a poquitos de los cajeros del Banco Sabadell y de Caixabank para forzar un corralito. Los de la CUP han sido los primeros en retirar unas pelas, se han ido a la tienda de la esquina, han comprado pan de payés y fuet para hacerse un bocata –el pelexo del embutido les sirve para dar de comer a sus perros, porque ¿qué es un perro flauta sin un chucho?– y ¡zas! han hundido el negocio, porque el tendero ha ingresado la recaudación del día en el Sabadell y en CaixaBank. Ja, ja, ja.

Un corralito de chiste