REGINA SILVEIRA

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Las galerías Ana Vilaseco y Matthías Hauser se han fusionado en Vilaseco Hauser, iniciando esta nueva andadura con la renombrada: artista brasileña Regina Silveira (Porto Alegre, 1939), cuya obra Imaginaciones es el resultado de un proceso de indagación en el ámbito de lo visual y en los modos de percepción de la mirada, yendo más allá de lo puramente estético, para adentrarse en los terrenos de lo metafísico y lo ontológico.

Tal vez por ello, su gran protagonista es la luz y con ella su inevitable hermana la sombra, siendo los objetos representados, casi siempre de la más humilde procedencia: como bombillas, enchufes, clips, corchetes, agujas... un pretexto para que ambas se manifiesten y revelen sobre el espacio, a modo de sombras chinescas, la extrañeza y la fantasmagoría de las formas proyectadas. Pertinente es la cita de François Lyotard de que “Lo visual es más que lo visible”, aparente paradoja, porque lo que quiere es señalar que además de con los ojos, que sólo nos muestran lo aparente, vemos con los sentidos internos . Por ello, cada uno de los objetos que toma como motivo se convierte en imagen metafórica y más aún en imagen visionaria.

Tendríamos pues dos planos interaccionados: el de lo tangible, de lo conocido, de lo esperable, de lo que tiene nombre y el de lo virtual, de lo desconocido, de lo raro, de lo innombrable; y es este segundo plano, en el que juega con la desmesura y la deformación de lo anamórfico, donde se esconde todo lo que puede haber de misterioso y de fantástico y, por supuesto, de errado, en nuestra concepción de la realidad.

Así, de pronto, la sombra de una bombilla de las antiguas de arco voltaico genera un inmenso plano negro, a modo de garrafa oscura que tiñe la pared y el suelo, transformándolos en recipiente opaco; un cable conector enrollado tiene, como alteridad sombría, un embrollado laberinto de hilos negros; la proyección de un tenedor se transforma en la silueta de un danzante o corredor ; una aguja agrandada que parece coser el espacio hace de su espectro un enorme recinto oval con un abismo blanco en el centro. La metáfora de la luz, a la vez como imprescindible para ver y conocer y, a la vez como gran ilusionista y fuente de engaño alcanza su cota en la mano enguantada de negro de la serie Plugged, que busca conectarse a la red eléctrica o servir de sostén al vuelo atrevido de los aviones de la imaginación. “Fiat lux” reza una caja de fósforos que apunta a una estrella.

REGINA SILVEIRA