Metedura de pata del alcalde

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El alcalde coruñés, Xulio Ferreiro, se fue a la Corte a participar en un encuentro denominado Smartcity, en el hotel Ritz, donde se desarrollaba el Foro de Nueva Economía, en el cual estuvo arropado por la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, quien presentó al coruñés con cortesía y adulación. Más que afines políticos parecía un encuentro entre madre e hijo celebrando el retorno a casa. En esta reunión, no se le ocurre otra cosa al alcalde de La Coruña que hacer una odiosa comparación en el tiempo y en la forma al poner al Puerto Exterior al nivel del aeropuerto de Castellón, con mis disculpas para los vecinos de aquella tierra. Pero se pudo haber quedado más cerca y hacer su comparación con la Ciudad de la Cultura, que fue un derroche de dinero público. ¿O acaso como la Marea coruñesa es una sucursal de Santiago no admite reproche? Por no incluir la macro terminal aérea de la misma ciudad, que también es un dispendio de dinero público sin parangón.
Se supone que al ser alcalde de la ciudad coruñesa, su obligación está en la defensa de la ciudad que representa y saber el lugar que ocupa es primordial, para defender lo propio que han hecho otros regidores municipales y si no sabe hacerlo tendrá que asesorarse primero, para luego no hacer rectificaciones de sus palabras que no convencen a nadie, porque el mal ya está hecho. No se puede acudir a un foro y decir lo que nuestro alcalde dijo. ¿Dónde está el espíritu coruñés de nuestros dirigentes? Sus declaraciones dañan a todo el entorno comercial e industrial de la comarca. Solo se le pide que sea responsable de lo que hace y dice, porque representa a una ciudad importante y con historia.
La imagen de un alcalde que estar a la altura de las circunstancias y poner en valor lo que contiene la ciudad, no dejar caer la duda en las comparaciones. Como supongo sabrá el alcalde, al Puerto Exterior se han trasladado las actividades más peligrosas para la población y ahora puede también usarse como un puerto refugio en previsión de alguna catástrofe como aconteció con el “Prestige”. ¿O no se acuerda de lo sucedido?
Desconozco lo que Ferreiro pretendía con su nefasta intervención; fue a la Corte para hablar de la ciudad y dejó a todo el mundo en vilo, sin convencer a nadie y dejando en el ambiente más dudas de las que había. Si quiere vender imagen la ciudad hágalo, pero venderla para dejarla vendida, mejor quedarse en casa. Supongo que su socio en el gobierno municipal habrá tomado buena nota de todo.   

Metedura de pata del alcalde