Propaganda y realidad

|

Circulan por Internet una serie de mensajes que, parafraseando a los que colgaban de las farolas y pagaba el Ayuntamiento, hacían elogios de una dulce y feliz navidad con frases más o menos como estas: yo soy de Montealto; yo soy de los Rosales a la que, el ingenio de la ciudadanía le añadía…” y yo en la cola del paro…”. Tampoco están mal la que completaba el mensaje “oficial” de yo soy de merluza y yo de choquiños con un “y yo de la Cocina Económica…” o variaciones como “tu eres de Cuatro Caminos, él de La Gaiteira y nosotros víctimas de las preferentes…”

También la propaganda oficial le “echó” euros a las navidades de la crisis con cuatrocientos mil euros en luces, ciento cincuenta mil en “llevarnos” a Laponia y siete mil para que viniera de fuera…además de doscientos mil euros en la cabalgata de SS.MM. No estará de más recordar que a la campaña de apoyo al comercio local destinaron desde María Pita 150.000 euros en todo un año…

Claro que tampoco esta mal la partida de “movilidad” que nos deja quietos – “paraos”, pues el segundo plan se lleva otros quinientos mil euros…Tampoco estará de más recordar que la supresión de la medianera de Sanjurjo costó cuatrocientos mil euros y, que se sepa, solo un vecino quedó contento con la medida que le ayuda con el aparcamiento de su coche….

¿La realidad? El grupo gobernante aplica el copago a la Ayuda a domicilio, sube el bus, incrementa las tarifas de las escuelas infantiles y sigue metiendo la tijera, recortando, en programas educativos y sociales…

Esta muy bien celebrar las fiestas navideñas pero hay otras prioridades, sobre todo cuando nos dicen las estadísticas que la crisis le cuesta a los coruñeses un tres por ciento de su salario y eleva de forma ostensible el riesgo de pobreza…

Asegura la oposición que “cada decisión de Negreira en movilidad ha sido un ataque al transporte público y un perjuicio para el bolsillo de los coruñeses pues, en dos años seguidos, subió el precio del bus (5 + 7 céntimos) y, además, la segunda subida fue para todos los ciudadanos: el billete ordinario y el bonobús general. El “castigo” alcanza a pensionistas, jubilados, parados y jóvenes…

Un record, oiga para una ciudad donde más subió el paro.

Una cosa es la realidad y otra la propaganda…

Propaganda y realidad