Noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno

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Hay muchas maneras de conocer a alguien, pero una que da bastantes pistas es la de espiar su botiquín. En esa cajita que casi todos guardamos en el cuarto de baño –a pesar de que siempre recomiendan no hacerlo– se encuentra el reflejo de nuestras tribulaciones y los pequeños dolores diarios. En los botiquines de España, según el último informe realizado por el Sistema Nacional de Salud, triunfan, sobre todo, los medicamentos especializados en paliar los excesos: los protectores gástricos, los analgésicos y los indicados para el colesterol. 
De acuerdo con este trabajo, lo suyo sería que, cuando deje de leer este periódico y abra el maletín de las medicinas, dentro tendría que haber, sí o sí, una cajita de omeprazol. Indicado para la úlcera, la gastritis y otros males de estómago, es el rey de las ventas, con más de 54 millones de envases comercializados al año, aunque también hay estudios –siempre hay un estudio para algo y otro que demuestra lo contrario– que dicen que dos de cada tres personas lo toman sin necesidad. 
La medalla de plata, con 32 millones de envases, ha sido para el paracetamol, indicado para dolores varios, mientras que la de bronce se la cuelga la simvastatina, que se toma para tratar de disminuir los niveles de colesterol en sangre, con casi 25 millones de packs despachados. El resto del top ten está lleno de más analgésicos (ibuprofeno, ácido acetil salicílico, tramadol), más medicamentos para el colesterol (atorvastatina), para la diabetes (metformina), para la tensión (enalapril) o diuréticos y antibióticos como la furosemida o la amoxicilina. 
Lo más llamativo, entre tanta pastilla, es que en los superventas han conseguido colarse los ansiolíticos y los antidepresivos, cuyo uso se ha triplicado en nuestro país durante los últimos diez años. Esto quiere decir que, además de la cabeza o la espalda, también nos empieza a doler el alma. Y eso ya es más difícil de curar. 
De momento, estamos lejos de los niveles de Estados Unidos, en donde los medicamentos más populares son precisamente los antidepresivos, mientras que en España todavía no superan el octavo puesto de la lista. En la tierra de las barras y estrellas todo el mundo tiene psiquiatra y las farmacéuticas son un lobby con un gran poder, aunque la más importante del mundo, Pfizer, ya ha anunciado que va a dejar de suministrar el preparado necesario para ajusticiar a los condenados con la inyección letal. Ellos, que comercializan la Viagra en todo el planeta, son más de preocuparse de los penes que de las penas, sobre todo si son de muerte. 
Aquí, mientras tanto, seguiremos preocupándonos de controlar el colesterol y de paliar el ardor de estómago y el dolor de cabeza, todas ellas malas consecuencias que suelen derivar de demasiada fiesta. Ya lo dice el refrán popular: Noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno. 

Noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno