Espacios y obstáculos

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Con los coches, o mejor dicho con el problema que supone estacionar en el centro urbano de Ferrol, hemos topado, tal vez chocado. La habitual falta de plazas de estacionamiento en superficie se ve “agravada” ahora por la recuperación de zonas verdes históricas como las alamedas de los cantones o de la plaza del Carbón. Una ciudad viva lo es más, como bien sabemos por aquí, por quienes acostumbran a recorrerla que por aquellos que solo la atraviesan. Lo de los intereses enfrentados era ya esperado, aun cuando lo que se defienda sea casi la entrada del vehículo hasta el propio establecimiento, sea hostelero o comercial. El obstáculo es precisamente este, no el beneficio que para una urbe dotada de un centro histórico todavía por recuperar representa reencontrarse con el espacio y el tiempo necesarios para volver a ver algo tan poco frecuente ya como el simple paseo, tranquilo y sosegado, vestido de olores y sensaciones. No pensamos en qué beneficio es mejor pero la respuesta es obvia.  

Espacios y obstáculos