PORTA NOVA

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El estado de deterioro que presenta la fachada del edificio comercial de Porta Nova incrementa la preocupación vecinal a medida que pasan los días ante la constatación de que los desperfectos se acrecientan. Lógica y necesaria preocupación, en especial porque en la plaza adyacente se dan cita familias enteras y sobre todo niños y adolescentes que, como se sabe, no están sujetos en ocasiones a control alguno si no hay un familiar presente. Las vallas no son en ocasiones medida disuasoria suficiente y el temor está más que justificado. Lamentable que un edificio de poco más de dos décadas presente tal estado. El Concello deberá asumir un mayor control.

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