La grave situación por la que atraviesa España

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El panorama político español es desolador. La parálisis ha terminado por consolidarse y habrá que esperar a que los de Esquerra se decidan a desbloquear la formación de Gobierno, después, eso sí, de hacer que el PSOE pase por caja. De hecho, hace semanas que los de Pedro Sánchez están pagando esa especie de impuesto revolucionario que les imponen los secesionistas. No solo con gestos, como hablar de conflicto catalán u olvidarse de mencionar a la Constitución en sus comunicados. Hay mucho más, como aplazar los recursos contra las resoluciones disparatadas del Parlament, o hacer que la fiscalía no se oponga a la excarcelación de esos CDR que en su momento eran peligrosos terroristas y ahora no son más que jovencitos experimentando con un poco de detergente y lejía. Y, mientras tanto, el resto del país observa horrorizado como quienes buscan la desintegración del Estado son fundamentales para configurar un gobierno en ese mismo Estado. Vamos, que la cosa no podía estar más desquiciada.

La grave situación por la que atraviesa España