¿NAVANTIA CONTRA LAS AUXILIARES LOCALES?

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La voz de alarma la dio el sindicato nacionalista CIG, pero es una cuestión que también preocupa a los empresarios del sector desde hace tiempo. Y es que el modelo de contratación de Navantia de las compañías auxiliares, las que verdaderamente han pagado la falta de ocupación en los astilleros públicos, parece tener como destinatarias a las grandes corporaciones del país, en detrimento de las empresas de la comarca, por añadidura conocedoras como pocas del perfil técnico y laboral que requiere la compañía pública. Si esto se confirma, algo más que campanas al aire tendrán que lanzar los responsables políticos de la zona, que conocen perfectamente en qué medida los casi 4.000 operarios de las subcontratas que han ido al paro han pasado, además, factura a actividades como el comercio o la hostelería. El sentido común implica apoyar a las firmas locales y exigir a Navantia que corrija, máxime cuando la recuperación del empleo es cuestión prioritaria para una comarca que, como revelan los últimos datos, continúa a la cola en dicha materia entre las ciudades gallegas, con una media de descenso en el paro que apenas alcanza la mitad de la que registra tanto la comunidad como el conjunto del país. De poco puede servir la consecución de una cartera de negocio si las empresas autóctonas, muchas de ellas ya cerradas, en concurso de acreedores o con expedientes de regulación, no pueden encontrar en el grupo público una alternativa.

¿NAVANTIA CONTRA LAS AUXILIARES LOCALES?