Aprobado general

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En estos días de dimes y diretes, de bulos y de contaminación mediática; llega la confusa noticia del próximo aprobado general con la que, con motivo del arrase ocasionado por el Covid 19, quieren compensar a nuestros vástagos.

Como madre de un hijo académicamente brillante y de otro situado justamente en el extremo contrario, opino que-a pesar de lo bueno que a priori esto pueda parecer para aquellos que van a trancas y barrancas-, se trata de una medida que va a traer el pan para hoy y el hambre para mañana. Los niños, hastiados y aburridos por este confinamiento, son los primeros en enterarse de este tipo de noticias que, sin filtro, llevan a los malos estudiantes a creer que todo el campo es orégano y los conducen inexorablemente a dejar de trabajar día a día frente a sus inseparables dispositivos, con la excusa de que ya está todo el pescado vendido.

Entiendo, agradezco, valoro y respeto el hecho de que desde el Ministerio de Educación colaboren a la promoción, ya que la repetición de curso –en general– solamente sirve para desmotivar a unos niños que –generalmente– más que problemas de comprensión los tienen de madurez…, pero el tren pasa rápido y, como un fiel reflejo de la vida real, no espera por nadie. El caso es que una cosa es ayudar a que los niños vayan hacia delante y, otra bien distinta, es regalar lo que muchos no merecen.

De abrir la mano, hasta el extremo del regalo anticipado, el curso que viene será conocido como el siguiente al del Corona Virus, ya que en él, miles de estudiantes con más de cinco suspensos colgando, pasarán de año… Y lo harán a costa de perder el que tendrán ante sí. Es absolutamente imposible para la gran mayoría de los malos estudiantes levantar dos cursos en tan solo uno.

Por todo ello, pido al gobierno, a los colegios y a los profesores, que miren con cariño a nuestros hijos, que valoren la peligrosidad en la que se encuentra cada cual en base a su trayectoria, que limiten sus exigencias en favor de una buena actitud y de una correcta evolución, y que ayuden sin regalar. Es necesario valorar este trimestre en base a los dos anteriores y tratar de que el que tiene un suspenso alto pase al aprobado, pero en ningún caso, podemos permitirnos la crónica de la muerte anunciada que traería en unos meses el pase con barra libre.

Si un niño no consigue aprobar todas las materias en junio, pues tendrá que hacerlo en julio… y, si ni con esas logra la limpieza general en septiembre, tendrá que pasar con un par de suspensos al curso que viene… Pero por el camino, el joven estará mejorando y aprendiendo partido a partido, mientras no deja de entrenar día a día para afrontar el siguiente curso académico con los menos flecos posibles y la mayor dignidad.

Aprobado general