EL FÚTBOL Y LA ECONOMÍA

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Preocupación fue la palabra más utilizada ayer por la afición del Deportivo. Es lógico, pues la decisión de Hacienda de embargar los ingresos del club no puede dejar indiferente a ningún seguidor, sobre todo mientras no se conozcan con exactitud las consecuencias que acarreará la medida adoptada por la Agencia Tributaria. Ahora bien, en tanto que la intranquilidad no se extienda al vestuario todo marchará; por lo tanto, es imprescindible, por muy difícil que resulte, establecer los mecanismos que permitan mantener a la plantilla al margen del problema. No será fácil conseguirlo, pero si se impone el “sentidiño” del que tantas veces hablaba Arsenio Iglesias resultará un poco más sencillo que las cuestiones económicas no afecten a los futbolistas y que estos jueguen al nivel al que saben hacerlo.

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