Una de romanos

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Da gusto verlos tan juntitos, ordenados y formalitos. Son ellos: El Comando Madrid del primer asalto del caso Gürtel. Ese que descubrió -según ella- Esperanza Aguirre, la Cazatalentos de Génova; alias la Yaya Fitipaldi.
Sin embargo, piadosa ella, no figura en este caso como acusación particular. Dicen algunos que “por un acto de compañerismo”, bien entendido. Ya. Son treinta y siete elementos a juzgar, incluido el Partido Popular como partido político presuntamente podrido hasta las trancas. Se sortean setecientos treinta y cuatro años de cárcel a repartir, y un perrito piloto a cada  uno de los arrepentidos, si los hubiera.
La puesta en escena se parece un huevo a la de la cohorte del caso Nóos, y a la legión de los presuntos quinquis de las tarjetas de Bankia; formada por sesenta y siete cuerpos; una tropa de cojones. Para alinearlos están los centuriones judiciales. Nuevo cuerpo del derecho romano, con un futuro espléndido.
 

Una de romanos