LOS ARGONAUTAS CORUÑESES

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Hemos alcanzado el vellocino de oro del Puerto Exterior, nuestra audaz punta Langosteira en un viaje3 donde ha habido muchos sobresaltos, dudas, miedos, desánimos junto a la mueca sardónica del agorero fallo vaticinado. Pero La Coruña y sus argonautas se han esforzado por conseguir el carnero alado con piel de oro puro, obsequio del dios Hermes. Así un Jasón redivivo -hermoso, elegante atlético, lustrosa cabellera hasta los hombros- se comprometió a la titánica hazaña de construir para su demarcación metropolitana una locomotora capaz de cubrir estaciones de progreso y bienestar sin límites. A base de músculo, fe en el trabajo emprendido y afán para superar la expedición de los argonautas herculinos que ya han realizado su primera operación comercial, cargamento de treinta mil toneladas clínker en el barco “Hamonia Korsika” rumbo a Brasil. Y también se tejerá el hilo ferroviario para su interconexión viaria que apilará riqueza económica y demás rentables efectos multiplicadores.

Pero acá, a diferencia de la mitología griega, no habrá una Medea vengativa degollando a los hijos de Jasón ni el héroe morirá arrojándose contra su espada. Aquí, bajo los acordes de nuestra maravillosa Orquesta Sinfónica de Galicia, hemos iniciado el concierto interminable y expansivo. Son autopistas del mar abiertas a la rosa de los vientos. El poderío financiero que perfila horizontes frente a tanto tipo negativo que creyera ver cumplirse la ley de Murphy, rodando al más ruidoso fracaso. Pues, sin embargo, ahí está nuestro poeta haciendo reales las fantasías más utópicas: “Yo no soy un sueño, un imposible,/ vano fantasma de niebla y luz.../ ¡Oh ven, ven tú!”. Porque no queremos colgar medallas a nadie. Eso queda para nuestros precisos informadores y su labor notarial. Importa destacar el tesón, la eficacia y el éxito colectivo conseguidos.

 

LOS ARGONAUTAS CORUÑESES