Los papás

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Hablando con Isidro Silveira sobre el hecho de que no apareciesen jóvenes valores futbolísticos en Ferrol, me dijo que “la culpa casi siempre es de los papás, que creen tener un filón con su hijo y acaban estropeándolo”. Cierto; ahora lo estamos comprobando con el tenis. Papás que pagan chuches y otras dádivas a los que se pongan junto al rival de su benjamín para que lo distraigan, y así facilitar el triunfo de sus retoños o ser ellos quienes hacen de árbitros –ante la carencia de éstos– imponiendo su partidista criterio. Fernando Rey Tapias, figura indiscutible del deporte gallego, publicó un comentario sobre el tema y tiene toda la razón: esto no es deporte y mucho menos la manera de formar a los futuros practicantes. Todos los partidos de tenis deben contar con árbitro-instructor que evite estas situaciones y ayude a formarse a los principiantes, evitando así estas antideportivas y perniciosas actitudes de los papás, inconscientes del daño que causan al verdadero deporte.

 

Los papás