Bisturí

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En un debate televisivo, un catedrático de CC Políticas en contra de la consulta catalana justificó y dijo: “Ninguna constitución ni gobierno europeo, permitirán nunca un asunto como ese; solo el Reino Unido, a Escocia, porque no tienen constitución”. El mal de la libertad está, pues, perfectamente identificado: Constituciones herméticas y represivas, y políticos cabrones que viven de, y con  ellas, para controlar nuestras libertades y vidas a su antojo.
Hay, además, otro enemigo eterno de la libertad, que hace causa común con la ralea política y amenaza sin rodeos ni vaselina a los pueblos que quieren ser libres: el poder económico.
Lo diré más claro: el puto capital, coño; que amenaza tanto a escoceses como a catalanes con irse a otros sitios y arruinarlos, tras sangrarlos durante siglos. Identificado el cáncer en un cuerpo, quizá lo mejor sea aplicarle cirugía radical sin piedad. Y nada de aspirinas.

 

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