Un día de confraternización

los futbolistas demostraron sus habilidades con el pádel /
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A poco más de una semana para que comience el campeonato liguero de Segunda B, la familia racinguista celebró los actos con los que tradicionalmente abre la temporada de manera oficial. El Racing, en su regreso a la categoría de bronce del fútbol nacional, vivió una jornada de confraternización de cara a una campaña en la que su objetivo es asentarse de nuevo en un escenario que le resulta más propio que la Tercera División y en el que espera volver a hacer destacar su nombre.
El trabajo más deportivo tuvo lugar en el Club de Campo. Allí, los jugadores que dirige José Manuel Aira completaron un ejercicio diferente a lo habitual, en el que los partidillos de pádel y de baloncesto compusieron el menú con el que salir de la rutina de la pretemporada. O sea, que el balón de fútbol quedó por un día al margen para “desconectar” de lo que se realiza todos los días.

tiempo para la FE
A continuación fue el turno de la misa con la que se “inaugura” la temporada y que tuvo lugar en la capilla del Tirso de Molina. Allí, al margen de jugadores y entrenadores, estuvieron también algunos directivos para escuchar al párroco del club, César Carreño, desearles suerte de cara a la temporada. El capellán racinguista recordó al respecto a la plantilla que “creer es poder” y los animó a dar una felicidad semanal a todos los aficionados de Ferrol.
Las celebraciones finalizaron con la comida realizada en el restaurante O Parrulo, a la que también asistieron integrantes de la clase política local, como el alcalde en funciones, Guillermo Evia, y la concejala de Deportes, Susana Martínez, así como miembros de los medios de comunicación. Allí, el presidente del consejo de administración racinguista, Isidro Silveira, dio la bienvenida a los nuevos integrantes de la plantilla del club verde y deseó que el campeonato liguero que va a empezar en poco más de una semana resulte tan exitoso como fue el pasado, en el que se consiguió el ascenso. Además ahora en Segunda B, sin querer ponerse metas, Silveira recordó que el Racing es un club habituado a estar en la zona alta de la tabla.

Un día de confraternización