Los ferrolanos viven en pisos grandes y sin hipoteca

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Una ciudad tan afectada por la crisis y el paro como Ferrol, que ha ido perdiendo población a pasos agigantados, tiene, sin embargo, muchos ciudadanos que viven en pisos de un tamaño considerable y que no están sujetos a ningún tipo de hipoteca o deuda en este sentido.
Así lo refleja la encuesta estructural a hogares, cuyos datos ha publicado el Instituto Galego de Estatística en relación al pasado año.
Vivir en una casa en el concello de Ferrol no es, sin embargo, lo más habitual. Son los pisos en edificios de más de una vivienda la elección más frecuente, al tratarse fundamentalmente de una población que habita en zona urbana. De este modo, solo el 14,87% de las viviendas son unifamiliares, frente al 85,13%, que son pisos que forman parte de un edificio en el que residen varias familias. Se trata, sin embargo, de pisos de buenas dimensiones y solo el 8,31% tienen menos de 60 metros cuadrados. De los que poseen unas proporciones mayores, la mayoría se mueven entre esta superficie y los 90 metros, aunque también hay una importante cifra que la supera –35,60%. Es más, es mayor el número de viviendas que tienen más de 120 metros cuadrados –2.557– que el que tiene dimensiones menores de 60 metros –2.471–.
Dadas las características de la ciudad naval, con cascos antiguos en muchos de sus barrios, es lógico que muchas de las viviendas hayan superado ya los 20 años de antigüedad –un 52,28%– e incluso que haya bastantes que pasen del medio siglo –29,20%–. La cifra es menor a medida que desciende la edad de los pisos y solo un 14,40% tiene entre 10 y 19 años. La crisis del sector de la construcción se refleja en que únicamente se contabilizaron, en la encuesta de 2015, un 4,12% de residentes en viviendas de menos de diez años, que se traducen en 1.226 pisos nuevos.
Frente al aumento generalizado de los alquileres y, en todo caso, de personas atadas a una hipoteca, la ciudad naval siempre se ha caracterizado por contar con viviendas en propiedad, y es más, sin cargas. Por eso, no es de extrañar que la encuesta del IGE refleje que el porcentaje de viviendas en propiedad y sin hipoteca se eleve al 55,41% del total. Los alquileres e hipotecas casi suponen las mismas cifras, 14,52 y 18,95, respectivamente, aunque todavía hay algo más de un 11% que tiene casa cedida. Con estos datos es lógico que los residentes en casi un 60% confiesen que su vivienda supone una carga “razonable” e incluso ninguna carga.
En cuanto al equipamiento de los pisos en los que residen los ferrolanos es de destacar que la mayoría disponen de terraza, patio o jardín propio, con servicios de recogida selectiva de residuos y otros complementos como tendales. Microondas, lavavajillas o teléfono aparece en la práctica totalidad de las mismas, aunque otros equipamientos como la secadora –24,81%– no están tan extendidos. Es destacable, por ejemplo, que un 93,96% de las viviendas tengan teléfono móvil, un número muy superior a las que disponen de fijo –79,27%–, que va disminuyendo en las viviendas.
El 71% de los hogares disponen de coche, pero solo un 42,72% cuenta con plaza de aparcamiento. 
El entorno de las viviendas ferrolanas no es, sin embargo, todo lo ideal que debería y, así, la encuesta del IGE refleja entre las deficiencias más destacadas los problemas de ilmuniación, pasos de minusválidos o aceras, problemas  en los servicios de transporte o pocas plazas de aparcamiento. También los interiores dejan humedades en un 20,78% de los hogares o problemas de aislamiento térmico o acústico en un 15,75%.

Los ferrolanos viven en pisos grandes y sin hipoteca