Las manifestaciones en A Coruña se redujeron en un 55% en dos años

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En 2015, tuvieron lugar en A Coruña 379 manifestaciones, según las cuentas de la Subdelegación de Gobierno. Es decir, algo más de una al día. Aunque en principio pueda parecer una cifra muy alta, en realidad supone un gran descenso con respecto a los años anteriores: en 2014, había sido 535 y en 2013, se había registrado la cifra record de 683. Es decir, más de un 55% en solo dos años. Los días en las que grandes multitudes indignadas marchaban por el centro de la ciudad empuñando pancartas parecen haber terminado.
La tendencia descendente parece continuar este año. Durante el primer trimestre, a la Subdelegación del Gobierno le comunicaron 53 manifestaciones, mientras que en el mismo período de 2015 el número de protestas había sido de 76. Pero aunque las cifras parecen bastante claras, las razones que se hallan detrás de ellas son más oscuras.
Desde la Subdelegación puntualizan que, desde luego, si hay menos manifestaciones no es porque ellos las hayan prohibido: “Nosotros no damos ni negamos permiso. Manifestarse es un derecho constitucional. Solo que hay que comunicarlo diez días antes para que alertemos a las administraciones y puedan tomar medidas, como el tráfico”. Por otro lado, la mayor parte de las veces los manifestantes no respetan el plazo: “Avisan el día anterior, y no por eso se les niega el derecho”.

ley coercitiva
También niegan que la llamada Ley Mordaza haya tenido algo que ver, puesto que no restringe el derecho de manifestación, solo controla los excesos que se cometen cuando se celebra una protesta, como insultos o agresiones. Sin embargo, fuentes policiales se muestran en desacuerdo: “Es una ley coercitiva. Es cierto que, sobre el papel, no hay nada que lo diga, pero ha creado en la gente la idea de que es más fácil que te multen si vas a una protesta”. De hecho, los miembros de la plataforma Stop Desahucios han recopilado una gran cantidad de sanciones durante sus protestas sin que hayan llevado a cabo ningún acto agresivo contra la autoridad. “Multannos a nós para asustarte a ti”, es uno de los lemas que suelen lucir en sus pancartas.
El veterano activista, Nicanor Acosta, también participa a menudo en las protestas de Stop Desahucios. Este septuagenario señala que el cansancio está detrás del abandono de las protestas: “No todos tenemos el mismo talante y aguante y la gente se cansa de que aquellos que tienen que tomar las decisiones no lo hagan”. Por otro lado, también está la inmigración, que expulsa del país a los jóvenes, que suelen ser los más reivindicativos. Pero, a su juicio, no se ha perdido el espíritu reivindicativo. “La gente lo toma por imposible y se va. Es otra manera de manifestar la repulsa, que es interior, y es peor, porque lo que se expresa, mal asunto”, advierte Acosta.

Las manifestaciones en A Coruña se redujeron en un 55% en dos años