Pajares continúa sin cambios, mientras muere en Liberia otro de sus compañeros

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El sacerdote Miguel Pajares, primer español y europeo infectado de ébola, sigue ingresado en el Hospital Carlos III de Madrid y su estado de salud no había registrado cambios ayer4, jornada en la que falleció uno de sus compañeros del Hospital San José de Monrovia (Liberia), el religioso George Combey.

La muerte de este ghanés se suma a la de la religiosa Chantal Pascaline, fallecida el pasado sábado, y a la del director del centro sanitario Patrick Nshamdze, ocurrida el 3 de agosto, a quien cuidó el sacerdote español.

La religiosa de origen guineano y pasaporte español que fue repatriada junto a Pajares desde Liberia, Juliana Bonoha, que no tiene ébola, continúa su recuperación y su estado de salud tampoco ha registrado cambios.

Fuentes del Hospital de La Paz, del que depende el Carlos III, indicaron que previsiblemente hoy se repetirá el test del ébola a la religiosa para descartar definitivamente que ha contraído el virus. Pajares está siendo tratado desde ayer con ZMapp, el medicamento que se está administrando en EEUU de manera experimental, y que se ha puesto a disposición de los médicos del hospital Carlos III tras ser autorizado por el Ministerio de Sanidad.

Fuentes de la familia del religioso confirmaron que los médicos ya han empezado con el tratamiento que se ha importado de manera excepcional desde Ginebra y que hasta ahora sólo han recibido otros dos estadounidenses infectados por el virus.

riesgos

Según afirmó la microbióloga Miriam Fernández, de la Clínica Universidad de Navarra, los riesgos que supone la administración de sueros experimentales, como el ZMapp, a pacientes infectados no se conocen porque “no se han hecho ensayos”.

La experta señaló que este suero “trata de administrar una respuesta inmune externa al paciente”, y es una mezcla de anticuerpos distintos que se han producido en ratones infectados con el virus.

Ante el brote de ébola que afecta a varios países africanos, Melilla, una de las dos ciudades españolas situadas en África que sufre mayor presión migratoria, se encuentra en estado de alerta aunque no existen, por el momento, motivos para la alarma.

En la situación actual, es más probable que una persona contagiada del virus del Ébola llegue antes por el aeropuerto de Barajas que a través de la valla de Melilla, señalaron fuentes sanitarias, que precisan que la preocupación existe y que, por tanto, la prevención debe ser uno de los factores a tener en cuenta y en el que hay que trabajar.

Y es que el periodo de incubación de la enfermedad, entre dos y veintiún días, hace prácticamente imposible que un inmigrante de Guinea, Liberia o Sierra Leona pueda cubrir el camino que le separa desde su país de origen hasta Melilla.

Ayer fueron rescatados en aguas del Estrecho de Gibraltar 228 inmigrantes, quienes fueron sometidos a una revisión rutinaria para conocer su estado de salud, que es bueno, y no se han extremado la precauciones a causa del brote de ébola, según informó un portavoz de Cruz Roja. n

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