La ola de calor llega a la comarca aunque sin necesidad de crear protocolos de alerta

El arenal de Doniños fue uno de los más concurridos en la jornada de ayer | j. meis
|

Aunque se ha hecho de rogar, el calor estival propio de estas épocas ha llegado a Galicia y, por ende, a la comarca. Aunque en Ferrolterra, Eume y Ortegal los servicios de emergencia no tienen aviso de ningún protocolo de emergencia por parte del 112 como en otros puntos de la comunidad que llegarán a los 40 grados –Ourense y Lugo–, las autoridades aconsejan extremar las medidas de precaución durante este fin de semana ante la ola de calor.
Si ayer las máximas alcanzaron los 33 grados en puntos como Ferrol y los 21 de mínima, hoy se espera que esos valores se mantengan y que el domingo incluso se incrementen. Con todo, la próxima semana llegarán de nuevo las lluvias y con ellas bajarán las temperaturas hasta situarse en 22 y 23 grados durante toda la semana, según informaciones de Meteogalicia.

Aparcar, misión imposible
Las playas son unos de los espacios elegidos por ferrolanos y turistas que visitan la comarca estos días para tratar de mitigar el bochorno existente. Así, en arenales como el de Seselle, Doniños o San Xurxo era complicado encontrar un sitio para aparcar en el día de ayer, situación que se prevé que empeore este fin de semana.
El estado del mar, que durante toda esta semana hizo que lucieran banderas rojas en la mayoría de los arenales de la costa ferrolana, mejoró con la entrada de la ola de calor y las enseñas amarillas protagonizaron ayer buena parte de los arenales.
Así, desde el Comité de Plan de Calor de la Xunta aconsejan hidratarse bien bebiendo agua o zumos aunque no se tenga sed, evitar la cafeína y alcohol, utilizar ropa ligera y prendas de protección como gorros y gafas de sol, aprovechar las sombras y no tomar el sol en las horas centrales del día –desde el mediodía hasta primera hora de la tarde–, así como reducir la actividad física y bajar las persianas de los hogares durante el día. l

La ola de calor llega a la comarca aunque sin necesidad de crear protocolos de alerta