Un punto que tiene sabor a victoria

fútbol sala entre el Valdetires y el Poio
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La intensidad y emoción con la que se desarrolló el choque, la buena imagen que dejaron las ferrolanas y, sobre todo, el hecho de que “pinchasen” buena parte de los equipos de la zona baja de la tabla, dan al punto que el Valdetires logró ante el Poio un sabor casi a victoria.
Las ferrolanas llegaron al parón navideño arrancando una igualada en un derbi que tuvo todos los condimentos para agradar al público que se dio cita en el pabellón de Esteiro: goles, emoción y, por momento, dosis de buen juego. Entre lo mejor de la contienda, sin duda, el primer tanto del cuadro anfitrión, el que abrió el marcador, y que permitió el lucimiento de la local Erika. La jugadora recogió el balón en su área tras el saque de la cancerbera del Poio y, viendo a la meta adelantada, envió un disparo largo y bombeado que, tras dar en los dos palos, se coló el la portería visitante.
La acción escenificaba el tira y afloja que desde el pitido inicial protagonizaron Valdetires y Poio y en el que el conjunto visitante tomó el protagonismo casi a continuación. Primero Laura y, prácticamente a continuación Yolanda, marcaron sendos goles que permitieron al cuadro pontevedrés llegar al descanso con una mínima ventaja en el marcador.
La reanudación trajo un panorama similar. Con alternativas en el control del juego y en las llegadas con peligro a la meta rival. Acciones que no fructificaron hasta la recta final. En el minuto 35, Arabel logró al fin el premio al empeño de su equipo con una diana que significó el empate y, tres minutos después, repitió poniendo a su equipo en franquía. 
El Poio arriesgó con una portera-jugadora y, en esta ocasión, sacó partido máximo a una estrategia que le permitió igualar la contienda en una última acción de Jenifer en el último minuto de juego. Un tanto que hizo justicia a los méritos de ambos equipos que se repartieron unos puntos que alejan a las locales del descenso.

Un punto que tiene sabor a victoria