Un ferrolano recibe una multa de tráfico de Sevilla, ciudad en la que nunca estuvo

víctor golpe castro dice sentirse indefenso ante una situación derivada de un posible error jorge meis
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Totalmente indefenso y con rabia por tener que hacer frente, estando en paro, al pago de una multa de 70 euros por algo que no hizo. Así dice sentirse el joven ferrolano Víctor Golpe Castro, de 29 años, al que el Ayuntamiento de Sevilla impuso una sanción de tráfico por no respetar una señal de prohibición, cuando ni él ni su coche estuvieron nunca en esa ciudad.
Víctor asegura que puede demostrarlo, pero no le dieron la opción de hacerlo, haciendo prevalecer la versión de un policía local sevillano por considerarla más creíble que la suya.
El joven recibió la comunicación de la multa en su casa de Ferrol, donde vivió toda la vida, por una infracción supuestamente cometida el 25 de marzo del presente año. Tras la sorpresa inicial, Víctor acudió a su compañía de seguros, con la que también tiene contratada la reclamación  por cuestiones de tráfico, desde la que se cursó el oportuno escrito, que fue desestimado por el Ayuntamiento de Sevilla.
En vista de la situación, y para evitar la aplicación del recargo y un posible embargo de sus cuentas bancarias, optó por hacer frente al pago de los 70 euros, para después exigir la devolución. Y en esas se encuentra en la actualidad.
Para ello, además de la reclamación oficial cursada por su compañía de seguros, Víctor ha decidido exponer su caso al Valedor do Pobo, después de comunicarlo por correo electrónico también al Defensor del Pueblo. Al mismo tiempo, escribió al departamento de Hacienda del Ayuntamiento de Sevilla, desde el que le pidieron el nombre y los apellidos, pero después no supo nada más.

certificado
La situación, según Víctor, es bien clara: él nunca pisó Sevilla y su vehículo, un Renault Megane, tampoco. En la fecha en la que le responsabilizan de cometer una infracción de tráfico se encontraba en Ferrol, trabajando en una compañía de seguros –ahora está en el paro–, a la que ha solicitado un certificado al respecto, en el que también se hace constar que para esa actividad laboral necesitaba desplazarse en su coche.

Kilómetro cero
En cuanto al vehículo, lo adquirió en la firma Ferrolterra Móvil hace dos años y medio. Era un vehículo de kilómetro cero, matriculado en septiembre de 2010, que únicamente había sido utilizado por la empresa para desplazamientos cortos entre concesionarios de la zona, como lo demuestra el hecho de que solo tuviese registrados 100 kilómetros. “Me veo en la situación de tener que pagar una multa por una infracción que no he cometido, ya que ni siquiera estaba en esa ciudad”, recalca Víctor, añadiendo que se trata de algo totalmente injusto, por lo que sospecha que pudo tratarse de un error del policía municipal al anotar los números de la matrícula de un coche que no era el suyo.
Le dolió especialmente el hecho de tener que desprenderse de esos 70 euros estando en situación de desempleo y confía en poder demostrar que todo fue un error, y recuperar lo que es suyo.

Un ferrolano recibe una multa de tráfico de Sevilla, ciudad en la que nunca estuvo