“Fue una carrera táctica en la que tenía que darlo todo”

gómez noya, en el centro, fl anqueado por jonathan brownlee y mario mola, segundo y tercero en la general sean dempsey / efe
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Más de cuatrocientos doce kilómetros viéndose las caras a lo largo de medio mundo para que, al final, el título de las Series Mundiales se decida en los últimos doscientos metros. No es extraño, por lo tanto, que la de ayer fuese la etapa más “táctica” de las ocho del calendario del circuito, tal y como explicaba al finalizar la competición un exultante Javier Gómez Noya. No era para menos. En las últimas temporadas, los hermanos Brownlee, sobre todo Alistair, parecían intratables y, sin embargo, en la cita decisiva del 2013, unos inoportunos problemas físicos arruinaron el trabajo del mayor de los ingleses. Precisamente, la calidad que sus rivales acreditan da más lustre si cabe al triunfo del departamental, quien felicitaba a ambos “porque han hecho una gran temporada y por eso es más especial para mí este título, porque fue muy difícil conseguirlo”. No fue la carrera más rápida de Gómez Noya, ni su mejor sector a pie –“me sentí un poco cansado”, reconoce– pero supo jugar sus cartas y rentabilizar las horas de trabajo previas para mejorar su sprint. Doscientos metros decisivos en los que, quizás “Jonathan empezó demasiado pronto y yo permanecía atrás, tenía una marcha más y en los últimos cien metros lo superé... fue increíble. Tenía que darlo todo”. Alegría doble para el ferrolano por compartir, además, el podio con “un gran tipo” como Mario Mola. n

“Fue una carrera táctica en la que tenía que darlo todo”