Las empresas auxiliares del naval exigen a la CIG que “guarde las formas” en la negociación

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La última reunión de la mesa de negociación entre los sindicatos del naval y los representantes de las empresas auxiliares del sector por las condiciones laborales de sus empleados, duró apenas 15 minutos y terminó de forma abrupta. El motivo, según explicaron ayer desde la patronal, es que uno de los representantes de la CIG vertió duras acusaciones y faltó al respeto a algunos de los empresarios allí presentes.
“No vamos a tolerar injurias, ni faltas de respeto, ni insultos. Estamos abiertos a hablar de todo, pero siempre desde la educación y conservando las formas”, explicó ayer José Ramón Franco, presidente de la Asociación de Empresarios de Ferrolterra y portavoz de la patronal en este proceso de negociación.
El pasado viernes ambas partes se reunieron tras más de dos meses de impás. Durante este tiempo, la comisión paritaria del convenio provincial evaluó el encaje legal que los puntos que se plantean en esta mesa negociadora de Ferrol tienen dentro del marco legal provincial.
La comisión indicó que los pluses retributivos para los empleados de las auxiliares que trabajen dentro de Navantia sí podrán incluirse –el objetivo de los sindicatos es meter en el convenio las tablas salariales de 2001–, pero no otras propuestas que barajaba la patronal, pues se solapan con otros puntos que ya recoge el propio convenio provincial del metal. Para ello, la recomendación de la comisión paritaria es que se elaboren unos acuerdos de zona –sin rango de ley– entre los sindicatos y las firmas auxiliares.
La propuesta realizar por los empresarios respecto a los pluses salariales alcanzó el 50% de los actuales acuerdos, por lo que los sindicatos rechazaron la oferta. CCOO, UGT y CIG indicaron que una de sus líneas rojas es que se reestablezcan el 100% de las tablas salariales de 2001.

Las empresas auxiliares del naval exigen a la CIG que “guarde las formas” en la negociación