“No voy a seguir. Firmé con Isidro Silveira y él ya no está aquí”

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Todavía se oían cánticos en los aledaños del estadio de A Malata y Miguel Ángel Tena ya había echado el cierre a su etapa como entrenador racinguista. Llegó de la mano de Isidro Silveira Cameselle y, ahora que él ya no está al frente del cuadro verde, el preparador castellonense confesó que había decidido “irse con él”. Lo hizo conteniendo la emoción –esa que lo desbordó cuando minutos después abandonó el estadio entre lágrimas– y con una profunda tristeza después de que el Racing acabase la temporada de forma precipitada. 
“Mi etapa se ha acabado”, espetaba Tena una hora después de concluir el duelo. “Firmé con Isidro Silveira, que apostó fuerte por mí y le estaré agradecido toda la vida por ello. Pero ahora hay nuevos dirigentes y tendrán nuevas ideas, así que es el momento de marcharme”, resumía el entrenador antes de agradecer a todo el entorno racinguista, desde los empleados del club a la afición, el apoyo que le habían dado desde su nombramiento.
Precisamente, Tena pidió perdón a esos seguidores racinguistas, “porque han estado impresionantes, tanto los dos mil fieles que vienen todo el año como a los nueve mil que se han sumado cuando hubo que sacar el orgullo. Nosotros no hemos estado bien justo cuando había que hacerlo”, reconoció.
Y es que el preparador no dudó en reconocer que si ayer alguien había merecido el triunfo ese fue el Cádiz, al que calificó como “justo vencedor” de un partido en el que el Racing no supo contrarrestar justo aquellas facetas del juego en las que sabía que su adversario podía crearle apuros. “Sabíamos que una de sus armas era el contragolpe, que tenían jugadores rápidos y que iban a esperar para recuperar y jugarnos al espacio”, y precisamente así llegaron los tantos del cuadro amarillo, “en desajustes de nuestra línea de cuatro”. Con dos goles en veinte minutos, solo “el ímpetu, las ganas, el orgullo y el compromiso que ha tenido esta plantilla toda la temporada” hicieron que el cuadro verde no bajase los brazos hasta el fin al: “El equipo lo dio todo dentro de sus posibilidades, pero llegamos muy justos, con muchas lesiones en una plantilla corta y muchos jugadores han llegado incluso a jugar infiltrados”. 
Tena dijo adiós y lo hizo con el racinguismo en su pensamiento –“a la afición le digo que se animen, que no bajen los brazos, que se merecen ascender y van a hacerlo”– e Isidro Silveira en su corazón: “Solo deseo que se ponga bien, si no para disfrutar del fútbol sí de la vida”.

“No voy a seguir. Firmé con Isidro Silveira y él ya no está aquí”