Más de un tercio de la almeja babosa enviada a la batea salió como B

bateas de san carlos
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Más de un tercio, concretamente el 36%, de la almeja babosa que se envió a depurar a las bateas de Punta San Carlos en el último año salió de ellas como de zona B, es decir, sin haber reducido su carga microbiana a parámetros de zona A –menos de 230 E.coli por cada 100 gramos de vianda–, por lo que no puede venderse directamente al consumidor, sino a centros de depuración en los que se completará el proceso de descontaminación.
Esta alternativa se puso en práctica por primera vez en diciembre del año pasado, después de que la Consellería do Medio Rural e do Mar atendiese las demandas de las cofradías de Ferrol y Barallobre, que venían reclamando medidas para impedir que se volviese a repetir el episodio de la partida que se introdujo en la zona de reinstalación a mediados de octubre y que no se depuró ni transcurrido un mes y medio después de su extracción. Entonces, el departamento que dirige Rosa Quintana optó, como había hecho el mes de marzo anterior, por autorizar una resiembra en las zonas B de la ría, puesto que el marisco había perdido peso y calidad tras tanto tiempo en las bateas.
Así, desde diciembre hasta mediados de febrero se optó exclusivamente por esta fórmula, que, además, permitía a los mariscadores cobrar antes ese marisco, como sucede con el que se extrae de las zonas libres, es decir, las que ya están clasificadas como B.

unas 122,5 toneladas
Con la babosa que se autorizó retirar ayer de las bateas son ya casi 45.000 kilos los extraídos por los mariscadores de Ferrol y Barallobre desde el mes de octubre de 2012. A esta cantidad hay que sumar los 78.000 que salieron de la zona de reinstalación con la clasificación A, es decir, aptos para su venda directa al consumidor en las lonjas.
En total, pues, se han enviado a las bateas 122,5 toneladas, pero solo el 64% lo hizo con la clasificación óptima, que es la única que contemplan los reglamentos europeos de 2004 y 2005 sobre seguridad de los productos alimentarios procedentes del mar.
La serie histórica desde que se puso en marcha la reinstalación, en enero de 2012, indica por el momento que en los meses de invierno los moluscos bivalvos introducidos en la batea tardan más tiempo en reducir su carga microbiana. n

Más de un tercio de la almeja babosa enviada a la batea salió como B