El Racing no pudo pasar del empate ante un Coruxo con mucho oficio

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El Racing saldó con un empate el tercer derbi consecutivo que disputó. En este caso, el adversario fue el Coruxo, que se mostró como un rival muy potente y que puso en muchos apuros al conjunto departamental.
No tardó demasiado el partido en ver sus primeras ocasiones, ya que el cuadro verde dispuso de una doble oportunidad para ponerse por delante en el marcador, y fue en la tercera llegada al área en la que consiguió el objetivo. Vela recibió el esférico en tres cuartos del campo, avanzó y de un disparo raso con la izquierda puso el balón lejos del alcance del meta contrario. Solo se habían disputado cinco minutos de la contienda.
A partir de ese momento, el conjunto visitante intentó tener más control del esférico, aunque era incapaz de poner en apuros a la zaga local. Además, el Racing se mostraba muy vertical en todas sus acciones y buscaba ampliar su renta con la velocidad de sus jugadores de ataque.
Joselu fabricó una ocasión por la banda para que Vela volviera a rematar, pero el balón dio en un defensa cuando ya se empezaba a cantar el gol.
El cuadro vigués trataba de presionar al ferrolano, pero casi siempre alcanzaba tarde el esférico, lo que dejaba espacios para llegar en dos pases al área. Cristóbal era la sombra de Peláez por todo el terreno de juego.
Sin embargo, el Coruxo avisó de sus intenciones en el minuto 23. Fue con un lanzamiento de Adrián Armental, que salió rozando el poste. El conjunto local pasó unos minutos de cierto desconcierto, motivados por algunos desajustes entre líneas.
De eso se aprovechó su rival en el minuto 32, con una gran jugada que terminó con un pase a la espalda de la defensa. Un balón que recogió Adrián Armental para batir con su disparo a Mackay en su salida.

Ambición
A partir de ahí, el Coruxo siguió siendo ambicioso y discutía la posesión del esférico al conjunto departamental, que empezaba a dar muestras de precipitación. Con ese panorama, lo mejor que le pudo suceder al equipo que dirige Miguel Ángel Tena es que el colegiado decretara el descanso.
Dado que el Racing se encontraba “partido” en dos bloques en la primera parte, su entrenador decidió realizar dos cambios al inicio de la segunda mitad y, así, Piette y Héber ocuparon los puestos de Peláez y Marcos Álvarez.
Nada más reanudarse el juego, Ortiz obligó a realizar una gran intervención a Mackay, tras un potente disparo desde fuera del área. El conjunto visitante dejaba patente así que su aspiración estaba en llevarse los tres puntos. 
El Racing, por su parte, empezaba a crear algo de peligro por la banda de Héber, pero los centros del ferrolano nunca encontraban un rematador.
El Coruxo se encontraba con el contratiempo de la lesión de Cristóbal. Una acción que sirvió para que el técnico olívico mostrase su ambicioso, dando entrada en su lugar a un delantero, Salinas.
El cuadro vigués tenía un mayor control del choque que el ferrolano, al que solo el corazón le hacía ir a por la victoria, ya que las ideas escaseaban bastante.
En los últimos minutos, el Coruxo cedió terreno a su rival y ello facilitó que el Racing lo encerrase en su parcela, aunque sin demasiado peligro ante los dominios de Brais.
De esa forma, el tiempo acabó sin que se volviese a mover el marcador, un resultado que hizo justicia a lo que se vio sobre el terreno de juego, con un Racing muy espeso y que no pudo superar a su rival.

El Racing no pudo pasar del empate ante un Coruxo con mucho oficio