Pere Pujol no da detalles del legado y defiende sus contratos públicos

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Pere Pujol, hijo del expresidente catalán Jordi Pujol, evitó ayer dar nuevos detalles del supuesto legado de su abuelo, alegando que ya dio toda la información ante el juez, y defendió los contratos de su empresa con la Generalitat, porque trabajó para distintos gobiernos y para el sector privado.

Pere Pujol compareció ayer en la comisión de investigación del fraude fiscal del Parlament después de que lo hicieran también esta tarde sus hermanos Marta y Oriol.

En cuanto a su actividad empresarial, Pere Pujol explicó que entró como asalariado en 1993 en la consultoría medioambiental Codema y en 2007 pasó a ser socio de esta compañía, que se fusionó con Entorn.

En esta compañía entra también como socio el empresario Carles Sumarroca, fundador de CDC, para quién Pere Pujol tuvo  buenas palabras: “Es un paraguas tener a Sumarroca en nuestra sociedad. Seguramente, a Cataluña le iría muy bien tener muchos señores Sumarroca”, sostuvo.

Para desvincular la contratación pública de su apellido, Pere Pujol aseguró que trabajó con gobiernos de la Generalitat de CiU y del tripartito, así como con la Diputación de Barcelona durante la etapa socialista y con el Gobierno central.

Por su parte, Marta Pujol, declaró que desconoce la cantidad que recibió en 1992 del reparto del supuesto legado de su abuelo, pese a admitir que periódicamente fue sacando dinero de esos fondos y que viajaba una vez al año a Andorra.

Pujol Ferrusola volvió a defender que los fondos proceden de una “deixa (legado)” de su abuelo Florenci, quien en una ocasión le explicó a ella misma que tenía dinero ahorrado y que “ayudaría” a sus nietos.

Sobre el origen y los movimientos de la fortuna oculta en Andorra, la hija del expresidente catalán se remitió a las explicaciones que su hermano Jordi, administrador del fondo durante unos años, dará ante la juez que investiga el caso en su declaración del día 26.

Afirmó que su hermano era el responsable de administrar el legado, pero que ella era la que gestionaba su cuenta en Andorra, que el pasado mes de julio cerró con 558.000 euros para su regularización ante Hacienda, y añadió que no sabe de qué forma aumentó su montante.

Pere Pujol no da detalles del legado y defiende sus contratos públicos