La Guardia Civil contabilizó casi 20 talleres ilegales en A Coruña y su área

Los talleres legales tienen que hacer frente a una competencia desleal en tiempos de crisis y cinco ya tuvieron que cerrar en la provincia
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En los últimos años, el número de talleres ilegales no ha dejado de crecer, a medida que más y más conductores buscan una forma de ahorrarse dinero en la reparación de su automóvil. Es una práctica que genera perjuicios económicos al sector y que puede suponer un peligro para la seguridad vial dependiendo de la naturaleza de la reparación, así que desde octubre del año pasado, cuando se realizó una campaña de inspección, la Guardia Civil los tiene muy controlados. En A Coruña detectaron 19, entre talleres legales que realizaban una actividad ilegal y aquellos que no figuran como tales. 

 De estos dos grupos se contabilizaron 93 locales en toda la provincia, porque la de A Coruña es donde más reparaciones en negro se hacen de toda la comunidad y se calcula que por lo menos cinco negocios tuvieron que cerrar el año pasado por esta competencia ilegal. La mayor parte de estas inspecciones las realizan agentes de al Policía Judicial o del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) porque en muchos casos, estos negocios ilegales no cumples con los protocolos para tratar sustancias como el aceite usado, que son muy contaminantes y exigen su reciclaje, así que son en muchos casos los agentes del Seprona los que actúan en primer lugar, tanto en A Coruña como en su área metropolitana.

 Sin embargo, muchos de estos negocios están situados fuera del casco urbano por una razón muy simple: necesitan un garaje y/o espacio para hacer las reparaciones. “Pero lo que ocurre –explican fuentes bien informadas– es que muchos de ellos son mecánicos que trabajan para un taller o un concesionario y que se dedican a ganar un dinero extra trabajando por cuenta propia”. 

Normalmente no se trata de una reparación muy complicada, que necesite desmontar el vehículo. Más bien son trabajos de chapa o de instalar algún repuesto, aunque si necesitan unas instalaciones bien equipadas suelen llegar a acuerdos con conocidos para que les cedan su negocio durante una noche o dos a cambio de un porcentaje de los beneficios, lo que da pie a más irregularidades detectadas por los agentes de la Guarida Civil. 

potencia trifásica

Si cuentan con instalaciones propias es fácil descubrir su localización, porque los agentes de la Guardia Civil no tienen más que acudir al a compañía eléctrica apara preguntar quiénes tienen contratada potencia trifásica, la necesaria para alimentar aparatos potentes como un soldador. 

“No es que sea una labor de investigación encubierta muy difícil”, reconocen estas mismas fuentes. Una vez cruzado este dato con el número de talleres de licencia, se obtiene la lista de sospechosos. Pero hay que tener en cuenta que el número de locales contabilizados no incluyen otros casos, más leves, como las de los vecinos molestos que ocupan plazas de garaje para hacer reparaciones a amigos y conocidos.

La Guardia Civil contabilizó casi 20 talleres ilegales en A Coruña y su área