Otro premio de consolación

racing de ferrol contra aviles
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Al Racing no le llega con hacer casi todo bien para ganar los partidos. El equipo ferrolano domina, genera opciones para marcar, minimiza al rival... y, sin embargo, solo ha sido capaz de lograr una victoria en lo que va de campeonato. La culpa es de los ratos de “desconexión” que tiene, esos que en Tercera apenas acarreaban disgustos, pero que una categoría más arriba se traducen en tantos del contrario. Es lo que le pasó ayer en el encuentro que lo enfrentó a un Avilés que sacó el máximo provecho al tibio comienzo de segunda parte de un rival que, hasta entonces, lo había hecho casi todo bien .
Salió en tromba el Racing a un partido para el que presentó algunos cambios en el once inicial con respecto al habitual últimamente –Rubén regresó al lateral derecho, con lo que Vela adelantó su ubicación a su puesto natural y Pumar retrasó su lugar en la izquierda, dando paso a Marcos Álvarez en el flanco izquierdo del mediocampo–. De hecho, un disparo de Iosu Villar que se estrelló en el larguero, el posterior rechace que el meta Ángel Díez salvó “in extremis” –todo esto en el primer minuto de juego–, un disparo de Vela que el portero desvió a córner con la punta de los dedos y varias internadas de los exteriores racinguistas que no encontraron rematador fue el bagaje de una escuadra local que cuajó un tramo inicial primoroso.
Pero tuvo que ser en la opción menos clara –un saque de esquina que el portero Ángel Díez no fue capaz de atrapar y que Iosu Villar remachó a gol– cuando el Racing encontró el premio al buen juego que estaba realizando y se adelantó en el marcador. Era lo que le hacía falta para tranquilizar todavía más su posición en un partido al que el Avilés seguía sin dar muestras de haber llegado. De hecho, los instantes inmediatamente posteriores al gol racinguista estuvieron a punto de traer otro tanto a favor del cuadro local y, aunque el cuadro asturiano protagonizó en los últimos minutos de la primera parte algún acercamiento a la portería racinguista, el choque llegó al descanso reflejando en el marcador la superioridad local.
Todo cambió en los diez primeros minutos de la segunda parte, en los que el equipo que saltó a jugar contra el Racing era otro totalmente diferente al que había estado sobre el campo en la primera. Entre que el Avilés aumentó su nivel y que el equipo ferrolano bajó sus prestaciones, el marcador dio la vuelta en ese breve espacio de tiempo. Primero, en una acción en la que Omar se adueñó de un balón cerca del área rival y no tuvo oposición a la hora de servir a Camochu, que cruzó la pelota a la red. Y después, tras una internada de Dani López por la banda izquierda, que sirvió a la posición de un Álex Arias que, libre de marca en el interior del área, no tuvo problemas para superar a Camacho.

DUDAS
O sea, que todo lo bueno que el Racing había hecho hasta entonces se fue el traste y lo devolvió a un clima de dudas en el que su juego se resintió. Porque ahora el Racing ya no era capaz de recuperar la pelota con la facilidad que lo hacía hasta entonces y, además, porque no conseguía moverla con la facilidad que lo había hecho en la primera parte. Fueron los peores minutos de una escuadra que, por momentos, pareció estar a merced de un rival mucho más pragmático.
Otra acción puntual apareció entonces al rescate del Racing. Un balón suelto al área visitante, que solo Jorge Rodríguez corrió a buscar, se tradujo en un penalti a favor del equipo ferrolano y en la expulsión del meta visitante, lo que dejó al Avilés en inferioridad numérica para el resto del partido. De ahí que el choque derivase en un ataque continuo del cuadro verde, pero sin claridad a la hora de buscar los huecos en la defensa rival. Por eso, el marcador ya no se movió de un empate que al final es un mal menor para la escuadra verde, pero que le deja un sabor de boca un tanto amargo por lo realizado. n

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