“No voy a dejar AFAL nunca, pero sí es cierto que en el día a día yo ya no voy a estar”

La nueva junta directiva la nombró recientemente presidenta de honor debido a su trayectoria jorge meis
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La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFAL) Ferrolterra celebró el pasado jueves su asamblea general de socios, en donde la directora del centro y ex-presidenta, Milagros Prieto, fue nombrada presidenta de honor de la entidad. Tras cerca de 20 años de trabajo, Prieto anuncia su intención de jubilarse, aunque nunca de dejar AFAL.

¿Qué supone este reconocimiento después de tantos años?
Me ha hecho mucha ilusión. Llevo muchos años trabajando, pero no sola. Empezamos un grupo de personas muy perdidas, unos se fueron quedando por circunstancias familiares por el camino y otros hemos seguido, yo concretamente hasta el final de mi etapa laboral. El año pasado dejé la presidencia y en agosto cumplo 65 años y me jubilo. No va a ser cerrar la agenda y coserla, no voy a dejar AFAL nunca, pero en el día a día yo ya no voy a estar. Será una jubilación profesional, pero las cosas que pueda hacer como voluntaria y como presidenta de honor las haré. Me ha parecido un detalle precioso de la directiva nueva darme este honor, que para mí lo es y mucho.

¿Cómo valora este año? Con el curso escolar termina el Programa de Sensibilización con la infancia...
Es un programa que, además de ser muy bonito y muy necesario, encajó perfectamente. Empezamos en el 2015 en Parque Ferrol con motivo del Día Mundial del Alzheimer, y luego poco a poco fuimos entrando en colegios, de una manera un poco discreta. Este año han sido muchos más los colegios que se han integrado, ha habido un interés muy grande por parte de los padres de los niños que trabajan en nuestra entidad. Ahora se acaba y nos prepararemos para el próximo curso, que llegará a todos los de Ferrol y del entorno. Nosotros vamos a ver si hay interés de mantener este tipo de colaboraciones. Porque además abarca distintas fases, desde los títeres para niños de 5, 6 y 7 años hasta que termina la etapa de enseñanza obligatoria.

¿Qué proyectos están previstos para los próximos meses?
La entidad ganó una de las ayudas de La Caixa para un programa con nuevas tecnologías, como continuación al proyecto Estimulanet, que consistía en unas pantallas táctiles para trabajar de una manera distinta. Ahora vamos a tener unas pizarras táctiles, para que nuestros terapeutas puedan interactuar con los propios usuarios. Por otro lado, trabajamos mucho la línea de la evocación del recuerdo con colaboraciones tan importantes como Covas Vegetal, que permite seguir el curso de lo que son las distintas etapas de la plantación. Luego con los animales también trabajamos bastante, sobre todo con la equinoterapia. Y la musicoterapia es algo que se viene haciendo desde que AFAL es AFAL, lo que pasa es que vamos evolucionando. Al principio era una persona con una guitarra que cantaba con ellos y ahora lo hacemos de una manera más profesional, con distintos instrumentos de la cultura gallega. Estamos en continuo desarrollo, nunca un día es igual a otro. Eso no es solamente mérito de la junta directiva, que lo es, sino también del equipo de profesionales que tenemos, que son un lujo.

Después de tantos años, ¿cuál es su visión de la trayectoria de AFAL y la enfermedad?
Desgraciadamente el tratamiento no ha cambiado mucho, lo que tenemos es más medidas paliativas. Hemos descubierto que las terapias no farmacológicas combinadas con las farmacológicas funcionan muy bien porque al estar en centros como los nuestros se socializan. Antes había un gran desconocimiento y se vivía a nivel familiar de forma terrible. Ahora hay más información y formación para trabajar con la enfermedad, tenemos armas para manejarla, pero nos falta ese fármaco que realmente la frene y, por supuesto, la cure. No sé si estaremos cerca o lejos, pero nos falta.

“No voy a dejar AFAL nunca, pero sí es cierto que en el día a día yo ya no voy a estar”