Los investigadores dicen que con el ébola “se está trazando un sendero en la selva”

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La facultativa del laboratorio de análisis clínicos del Hospital Carlos III Belén Fernández asegura que es ahora cuando “se está abriendo un sendero en la selva” con el virus del ébola, ya que se está investigando con más profundidad a raíz de los casos detectados en los países desarrollados, como en España.

Fernández, licenciada y doctorada en Farmacia, afirma que el equipo médico que asiste a la técnico auxiliar de enfermería Teresa Romero, del que ella forma parte, ha aprendido mucho “profesional y humanamente” pero admite que “la carga emocional ha sido muy dura”.

“Como en todas las enfermedades graves hay una tensión importante y una presión que se nota cuando tienes un paciente que está muy malo, y, encima, es una compañera”, indicó refiriéndose a Romero, a quien calificó de “excelente persona”.

Confiesa sentirse muy contenta, al igual que el resto del equipo médico, por la curación de la técnico de enfermería y agrega que ésta ha sido una paciente “extraordinaria”; “hemos podido contra este virus pero también ha sido una lucha de ella”, resalta Fernández. No puede concretar los análisis y las pruebas que le quedan por delante a Romero hasta que se confirme su completa recuperación debido a las pocas investigaciones que se han realizado a lo largo de los años de este virus.

“Estamos abriendo un sendero en la selva, no se conoce tanto de este virus, sobre todo en países en los que hay más recursos tecnológicos para hacer este tipo de determinaciones porque ni en Europa, ni en EEUU ha habido casos hasta ahora”, señala.

Recalca que equipos como el Carlos III abren camino en la investigación para que en un futuro lo que se ha conseguido con la recuperación de la enferma pueda ser útil “para toda la comunidad científica”.

Fernández insiste en que no puede concretar una fecha en la que la técnico auxiliar podría ser dada de alta porque recuerda que antes deben desaparecer los restos del virus de sus fluidos por precaución, aunque ya se ha confirmado que en la sangre no hay rastro de ébola.

Los restos pueden estar en cualquier fluido del organismo como en las lágrimas, el sudor o la orina, entre otros, “por eso se están haciendo las máximas pruebas para tener la máxima seguridad a la hora de retirar las medidas de protección”.

Por otra parte, los diez contactos de alto riesgo de la auxiliar de enfermería Teresa Romero, que permanecen ingresados en observación al haber superado sin síntomas los 21 días de incubación del virus del Ébola, podrían ser dados de alta hoy.

Entre los pacientes que previsiblemente abandonen el centro sanitario se encuentran el marido de Romero, Javier Limón, que fue ingresado tras conocerse que su mujer se había contagiado por el virus mientras atendía al misionero Manuel García Viejo, quien finalmente falleció. n

Los investigadores dicen que con el ébola “se está trazando un sendero en la selva”