Un cariñés se pone en huelga ante el INSS y logra que le solucionen su caso

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Tres horas de huelga en la puerta de la delegación provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), en Matogrande (A Coruña), posibilitaron que al vecino de Cariño Roberto Yáñez Gómez le resolviesen en un momento un problema con el que viene luchando desde hace tiempo. El afectado había sido dado de baja en la Seguridad Social tras agotar el período máximo de prestación a raíz de que lo hubiesen considerado apto para trabajar tras una lumbalgia, cuando lo que realmente padece es una espondiloartritis –inflamación de la columna vertebral y la pelvis–, según determinó recientemente el tribunal médico.
Roberto Yáñez Gómez repartía mercancía con su propia furgoneta como autónomo. Los dolores de espalda que comenzó a sufrir hace tiempo lo obligaron a estar de baja médica y, al parecer, lo estuvieron tratando por una lumbalgia. Tras pasar en varias ocasiones por la inspección lo dieron de alta de dicho mal, antes de que llegasen los resultados del Tribunal Médico que lo examinó en A Coruña, que diagnosticó que lo que padece realmente es una espondiloartritis y que tiene que someterse de inmediato a tratamiento.
Pero cuando llegó este diagnóstico, Roberto Yáñez ya estaba de baja en la Seguridad Social, por habérsele agotado el plazo de la baja por enfermedad. De ahí que se encuentre sin seguro y sin prestación, con la necesidad de someterse a una medicación que no puede costearse.
Tampoco le conceden la invalidez permanente, a pesar de que no puede estar sentado ni coger pesos, por lo que su situación, según comenta, es desesperada.
Sus reclamaciones llegaron a todas partes, pero la solución a su problema no llegaba, motivo por el que decidió ponerse en huelga de hambre y sed ante la sede de la delegación provincial del INSS, con la intención de permanecer allí hasta que le diesen una solución. Y así lo hizo, a primeras horas de la mañana se instaló en las puertas del edificio, tras avisar de su presencia y comunicar que no tenía intención de marcharse.
Al parecer, a última hora de la mañana los responsables de la oficina mantuvieron una reunión urgente y le manifestaron que recuperaría la prestación de baja por enfermedad, pero que la resolución se la remitirían a su domicilio y se retrasará unos días.
Ante este anuncio, Roberto Yáñez decidió levantar su protesta y anunció que se mantendrá a la espera. Si en un plazo prudente no recibe la resolución esperada está dispuesto a volver a ponerse en huelga, con todas las consecuencias, incluso para su propia salud, con el apercibimiento de que alguien tendrá que hacerse responsable de la situación en la que se encuentra. Exige la misma rapidez  que tuvieron para darlo de alta sin estar diagnosticado y, por lo tanto, tampoco curado. n

Un cariñés se pone en huelga ante el INSS y logra que le solucionen su caso