Nuevo fiasco a domicilio

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Sabe el Racing que para luchar por el título del grupo 1 necesita completar los buenos resultados que se espera que vaya a conseguir en A Malata con un buen rendimiento a domicilio. El caso es que el equipo ferrolano lleva tres encuentros como forastero y aún no ha sido capaz de estrenar su casillero de victorias. Al contrario, ayer cosechó su segunda derrota del campeonato, un resultado que, aun siendo el principio del torneo liguero, compromete un poco más su intención de acabar en lo más alto de la tabla clasificatoria.
El duelo de ayer entre Paiosaco y Racing fue muy diferente al que ambos habían sostenido en pretemporada con motivo de la Copa Diputación: diferente escenario, distintas condiciones meteorológicas, otra competición... Pero sobre todo lo que más se vio fue la inseguridad que acompaña al Racing en este tramo inicial del campeonato liguero. Y su rival lo aprovechó no solo para adelantarse sino para volver a marcar casi justo después de que Pablo Rey, con una falta directa, restableciese el empate en el marcador. O sea que, con solo quince minutos de juego, el cuadro verde ya llevaba dos goles en contra y la sensación de que lo iba a tener difícil.
Tener el dominio de la pelota no fue sinónimo de controlar el partido, porque el cuadro verde apenas era capaz de generar ocasiones de gol. Sin embargo, cada vez que su rival recuperaba la posesión de la pelota, sus acercamientos a la portería racinguista eran señal de apuro para el cuadro verde. Para colmo de males, la lesión de Pablo Rey dejó al cuadro de la ciudad naval sin uno de los efectivos que podía darle al encuentro algo diferente.

Control
La desventaja en la que estaba en el marcador hizo que el partido tuviese casi una dirección tras el descanso. El Racing asumió sin complejos el dominio de la posesión y, con ella, empezó a llegar con una cierta regularidad a la portería local. Su rival, por contra, ya se dedicó de manera descarada a defender la renta que tenía en el marcador y buscar a la contra la posibilidad de aumentar su diferencia. En esta segunda parte, sin embargo, solo fue capaz de montar una acción.
Por contra, el Racing buscó de todas las formas posibles la manera de conseguir otro gol para, por lo menos, rescatar un punto para alcanzarlo. Y ocasiones para ello tuvo, como por ejemplo un disparo al poste tras el rebumbio en el área local o una acción en la que Joselu, en posición franca, no acertó a convertir el tanto del empate en el marcador.
Los minutos fueron así pasando y acabaron por condenar al Racing a una derrota que lo deja fuera de los cuatro primeros y que eleva a ocho puntos la distancia con el líder. l

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