El Racing vive su mejor momento con otro triunfo

El racinguista Armental pelea por llevarse la pelota ante el jugador de la Ponferradina Gonzalo | daniel alexandre
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Al Racing se le va a quedar corto el campeonato liguero del grupo I para alcanzar los objetivos que se había marcado antes de que empezase. La victoria de ayer sobre la Ponferradina, la tercera que consigue de manera consecutiva –es la primera vez que lo alcanza en la temporada–, lo asienta entre las posiciones que clasifica para la Copa del Rey. Además, le hace escalar un puesto en la tabla clasificatoria y mantiene vivo el sueño de acabar la liga regular entre los cuatro primeros, un objetivo que está a ocho puntos de distancia a falta de quince por disputarse.

La necesidad de ganar que tenía la Ponferradina para mantener sus opciones a finalizar la liga regular entre los cuatro primeros –objetivo ineludible– lo llevó a tomar el control del partido en los primeros minutos. Incluso le permitió disponer de su primera gran ocasión, un disparo de Chavero desde la frontal nada más robar la pelota que el portero Mackay consiguió atajar. Sin embargo, también enseguida mostró la endeblez defensiva que lo tiene fuera de las posiciones que clasifican para la fase de ascenso. Fue esta la manera en la que Joselu se hizo con la pelota, envió hacia la incorpración de Armental y este, tras controlar el balón y driblar a un rival, lo cruzó al fondo de la portería contraria.

El tanto, de hecho, descubrió la fragilidad de la escuadra berciana, que a partir de ahí vio cómo su rival llegaba con facilidad a su portería. Fue así como se produjo un disparo al poste de Bicho, un mano a mano de Joselu y alguna aproximación más a la meta contraria... hasta que Nano cabeceó al fondo de las mallas un saque de esquina. Fue el 2-0 que hizo que el partido llegase al descanso bastante encarrilado para el Racing.

Cambio
La desventaja en el marcador obligó a la Ponferradina a arriesgar en busca, primero, de un gol que le hiciese recuperar opciones de puntuar. Pero también significó dejar más huecos en defensa, algo que el Racing intentó encontrar –aunque con menos éxito que en la primera parte– cada vez que recuperaba la pelota. En cambio, la escuadra berciana siguió sin encontrar la claridad necesaria como para perforar la portería visitante porque, además, sus llegadas no tenían la nitidez suficiente como para significar peligro.

Con estos ingredientes, la segunda mitad fue mucho menos atractiva de lo que había sido la primera. Sin apenas llegadas a ninguna de las dos porterías, el encuentro deambuló entre la falta de ambición del equipo ferrolano y la ausencia de argumentos de la escuadra visitante. Por parte del cuadro verde, solo la entrada de Dani Benítez pareció darle algo de presencia ofensiva a un cuadro verde que se dedicó más a guardar lo conseguido que a buscar hacer más daño. En cambio, a la Ponferradina ni los cambios que se realizaron le hicieron mejorar su aspecto.

Solo un tanto de Yuri, en una jugada esporádica cuando el tiempo reglamentario estaba a punto de cumplirse, le puso algo de incertidumbre al encuentro ante la escasa diferencia que había en el marcador. Pero no fue suficiente para que el resultado estuviese en duda. La victoria se quedó en casa y la clasificación para la Copa del Rey –como primer objetivo– bastante más próximo para el cuadro verde. l

El Racing vive su mejor momento con otro triunfo