Locus Avis ha retirado esta campaña 271 nidos de gaviotas de los tejados

Gaviotas
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Las molestias que ocasionan las gaviotas están a punto de acabar, al menos por esta temporada. Así lo explica Miguel Álvarez, biólogo de la empresa Locus Avis, que se encarga del control poblacional de estas aves en la ciudad. Y es que desde el 15 de julio a principios de agosto es la etapa más conflictiva porque los polluelos que han nacido están entrenando el vuelo y cambian habitualmente de tejados y se entablan peleas entre los nuevos inquilinos y las aves residentes originales del tejado.
Una vez que el aprendizaje está concluido y las gaviotas pueden volar con facilidad, los padres dejan de alimentarlos y se independizan, por lo que los ruidos producidos por estas aves disminuyen.
Aunque las molestias se repiten año tras año, lo cierto es que la retirada de nidos es alta. Así, hasta la fecha se han eliminado un total de 271 anidaciones de gaviota –aunque todavía no ha concluido la campaña de 2014–. El año pasado la cifra estaba en 250, por lo que ha aumentado un 8 por ciento.
El procedimiento que desde hace años viene llevando a cabo Locus Avis comienza con la llamada de los ciudadanos que tengan gaviotas criando en sus tejados al teléfono de Medio Ambiente del Concello, dejando los datos de la persona que daría el acceso al tejado afectado. Después, el Ayuntamiento remite a la empresa el listado de los ciudadanos que han solicitado el servicio y lo antes posible se fija la visita.
Los barrios más afectados de la ciudad naval continúan siendo A Magdalena y Ferrol Vello y, a la espera de contar con los datos del censo de gaviotas reproductoras de este año, se supone que será similar al del ejercicio anterior, en el que se calcula la existencia de 363 parejas reproductoras.
Este número, tal y como explica Miguel Álvarez, es bastante elevado si se tienen en cuenta los habitantes de Ferrol y el tamaño del casco urbano. Por ejemplo, en A Coruña, la población del pasado año giró en torno a las 900 parejas reproductoras.
Así las cosas, lo interesante sería que las gaviotas volviesen a su hábitat natural y dejasen las ciudades como puntos de anidación. El responsable de Locus Avis explica que estas aves hace años criaban en islas y acantilados y solo se acercaban a las ciudades con puerto de mar para aprovechar los descartes pesqueros. Debido a su gran tamaño y agresividad, a su longevidad –pueden vivir más de 20 años–, a los desperfectos que ocasionan en los tejados donde anidan (rotura de tejas y atasco de canalones) y a que se pasan el día y la noche gritando durante los meses de verano, lo ideal sería que  no criaran en ningún tejado de la ciudad y conseguir que volvieran a las zonas naturales de donde provienen. Para eso trabaja la empresa Locus y la única forma de conseguirlo, explica Álvarez, es no dejarlas criar durante varios años seguidos. De hecho, advierte el biólogo de Locus Avis, “un solo nido en un tejado es muy probable que no sea una molestia para un ciudadano que pase por la calle, pero puede ser insufrible para el que viva debajo del tejado afectado”.

Locus Avis ha retirado esta campaña 271 nidos de gaviotas de los tejados