“Ferrol tiene que reinventarse y liderar de alguna forma el nuevo modelo productivo de Galicia”

Francisco Conde Coselleiro de Industia en Diario de Ferrol
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El conselleiro de Economía, Emprego e Industria, Francisco Conde, destaca las posibilidades que tiene ahora el sector naval y apela a la reinvención y a la apuesta por la innovación para enfrentarse a los nuevos retos.

Su consellería acaba de asumir también la política de empleo, una cuestión que preocupa sobremanera a Ferrol, con el índice de paro más elevado de toda Galicia.
Seguramente no es lo mismo abordar las políticas de empleo en un momento de recesión que en un momento de expansión. En estos momentos estamos en un contexto de recuperación económica y ahí, efectivamente, el papel que puede tener la política de empleo puede tener un perfil digamos que distinto al que estos años hubo que gestionar. En el nuevo contexto, y coincidiendo con las competencias de Economía e Industria, hay dos nuevas opciones. En primer lugar, seguir atendiendo las principales prioridades que ya venían marcadas por la propia situación de desempleo, los jóvenes, porque no nos podemos permitir el lujo como país de tenerlos sin una oportunidad de empleo y el que afecta sobre todo a una preocupación de carácter social, que es la conciliación de la vida social y familiar, un aspecto que es muy importante. Hay un segundo ámbito que es dar coherencia a las necesidades que tenemos desde el punto de vista del desarrollo industrial para que la política de empleo dé respuestas concretas al tejido industrial en un contexto de recuperación económica. Este es un ámbito que vamos a impulsar y que dé respuestas a la política de empleo desde el punto de vista de las necesidades de formación y de los nuevos perfiles que requiere el nuevo modelo económico. A ese ámbito vamos a dedicar recursos y, desde luego, es una de las patas estratégicas al vincular la política de empleo a las necesidades del nuevo modelo económico que estamos trabajando en Galicia. 
Un cuestión que preocupa, y mucho en Ferrol, es la necesidad de mantener la vinculación de los astilleros con la construcción naval civil propiamente dicha. 
Tenemos que hacer frente desde el punto de vista industrial en Galicia al desarrollo de un nuevo modelo productivo, donde el objetivo prioritario es fijar tejido industrial fuerte, acompañado de una política económica que permita al tiempo dotarlo de competitividad. ¿Cuál es el papel que Ferrol tiene en ese modelo? Sinceramente creo que Ferrol tiene que reinventarse, que liderar de alguna forma su participación en ese nuevo modelo. La reinvención y el liderazgo pasa por asumir proyectos concretos y creo que Ferrol lo está haciendo, desde la perspectiva del sector naval, del gasístico y del desarrollo del hubb del GNL y, como tercer pilar con el puerto y de la terminal de contenedores, que puede ser un ámbito de dinamización económica muy fuerte. Ferrol tiene que asumir ese liderazgo, se tiene que reinventar y, por lo tanto, generar oportunidades. Estas, desde el punto de vista industrial, están en esos tres ámbitos y, si hablamos desde el punto de vista específicamente del sector naval, no hay ninguna duda de que, lógicamente, la referencia de Ferrol es la construcción naval, tanto desde la perspectiva militar como civil. Una construcción naval que tiene que seguir acompañada del liderazgo en el ámbito de las reparaciones –Navantia y Carenas siguen siendo un referente a nivel mundial– y, dentro del sector naval, Ferrol tiene que jugar también un papel importante en la diversificación y en un ámbito que está teniendo una pujanza enorme como es el eólico. Navantia tiene que seguir en la construcción naval civil y militar, en las reparaciones, y no puede renunciar a llevar esa diversificación, que estamos aplicando a otros sectores, también al ámbito naval y en este caso a la eólica offshore. Navantia tiene que seguir trabajando en esa misión de la consolidación de la construcción naval, civil y militar. Navantia tiene el mejor producto en lo militar y desde el punto de vista del know how en la construcción civil. Pero Navantia no puede olvidar que la competencia es cada vez más importante y que la construcción naval ha pivotado hacia Asia. Estos países no participaban en la construcción militar, pero ahora tienen también competencia en este ámbito. Para poder competir tienes que hacerlo por el producto, el precio y los plazos de entrega. Pero paralelamente hay que trabajar en la innovación en procesos que permita, a través de los diferentes procesos de optimización y utilización de tecnologías vinculadas a la robotización, la digitalización, etc., que puedas tener el producto más competitivo en precio y en plazo. Hay que hacer ese reconocimiento a Navantia, que está trabajando en el Astillero 4.0, que es lo que nos puede hacer más competitivos y ser el núcleo de la reinvención de la construcción naval en Ferrol. 

Habla de cambios, de otros modelos de producción...
Galicia tiene que afrontar un nuevo modelo productivo que tiene que combinar la competitividad en nuestros sectores estratégicos tradicionales con el surgimiento de nuevos sectores que consoliden un proceso de diversificación, en donde mantenemos una apuesta por el sector aeronáutico, biotecnológico o la biomasa. Ese nuevo modelo productivo gallego, centrado en la Industria 4.0 y en la política de innovación, desde la perspectiva de Ferrol tiene que liderar el proceso a través de la reinvención y eso pasa por mantener su liderazgo en el naval y participar también en el ámbito de la diversificación igual que el resto de Galicia. En eso estamos. En clave naval eso significa trabajar en el Astillero 4.0 e incorporar a las factorías y a la industria auxiliar en todo ese tipo de proyectos. Creo que Ferrol está llamado a liderarlo con la implicación de Navantia y de la Universidad, porque al final lo que nos va a hacer más competitivos es unir el conocimiento y experiencia de Navantia con el conocimiento de la Universidad y de sus centros de innovación y tecnología. 

¿Qué vinculación puede tener la zona el sector aeronáutico?
El trabajo para situar en Rozas un polo industrial y tecnológico en el sector aeronáutico y aviones no tripulados  tiene enormes aplicaciones también en el sector naval, y en él  hay toda una serie de oportunidades en las que también Ferrol tiene que estar. Tiene capacidad para hacerlo y lo está haciendo, con ejemplos como el de la Unidad Mixta de Diversificación o el trabajo de Windar y de Navantia en el desarrollo de la actividad offshore, o el de Reganosa y la Universidade de Santiago y el Inega trabajando en el desarrollo del hubb GNL. Son ejemplos claros de que Ferrol está asumiendo el reto y que nos está marcando una perspectiva de futuro.
La falta de plena ocupación en los astilleros choca con la ausencia de un reparto equitativo de la carga de trabajo en los petroleros.
Dentro del proyecto de los petroleros es importante que Ferrol cuente para el desarrollo de aquellas especificaciones técnicas más complejas, en principio con las proas, y habrá que ver en las especificaciones finales cuál es la carga real que va a tener Navantia en su construcción. La sensación que hay que tener sobre el trabajo que está haciendo Navantia no lo veo desde el punto de vista de la discriminación, sino desde la de cuál es el valor añadido real que puede aportar Navantia, que se está posicionando en los ámbitos en los que siempre ha estado trabajando, que es en aquellos que le dan un mayor componente tecnológico a su trabajo. Lo ha hecho con las diferentes fragatas, con el “Monforte de Lemos” o el contrato de ingeniería del LHD turco, que supone que en estos momentos el departamento de Ingeniería tenga una ocupación del cien por cien. Hay que ver el sentido de qué es lo que Navantia Ferrol puede aportar a los diferentes proyectos del grupo. Llevado al ámbito de la innovación, Navantia Ferrol está llamada a liderar el desarrollo del Astillero 4.0 para que le dé mayores oportunidades en el futuro desde el punto de vista constructivo, primero a través de la fragata F-110 y después para otro tipo de proyectos en el ámbito de la construcción civil. Este año podemos cerrar el ejercicio con una tasa de ocupación superior al 70% y que se siga incrementando como lo ha venido haciendo y que consigamos hacer de Navantia un astillero sostenible y competitivo.

La apuesta por el offshore eólico es contundente. En el camino se ha quedado Gestamp. ¿Se ha renunciado a ella?
Siempre trabajamos por traer la mayor inversión de capital posible a Galicia y eso significa dar los instrumentos a nuestro tejido productivo yabrirnos a posibles inversiones que puedan venir de España o terceros países. La apuesta que tenía el Gobierno con respecto a la eólica marina era por la diversificación y ahí nos posicionamos desde el primer momento con Navantia. Nos hemos encontrado con que tanto Navantia como la UTE a través de Windar han sido capaces de desarrollar esos proyectos de diversificación. Hoy, ese trayecto lo hemos cumplido con éxito. La suma de los proyectos Wikinger y Hywind posibilitará la contratación de 700 trabajadores vinculados a ambos, que han permitido que Astano haya vuelto a la producción civil después de diez años. La Xunta no va a renunciar a cualquier otro proyecto que pueda sumar en lo que es el desarrollo de la eólica offshore, en el que hay interés a nivel internacional y donde Navantia ya tiene presentado otros proyectos.

En el ámbito de creación de nueva industria pequeña y mediana, los planes se han visto frenados en la zona al quedar desierta la última convocatoria del Plan Ferrol.
El nuevo modelo productivo en el que trabajamos en Industria 4.0 tiene su epicentro en la pyme. No hay ninguna duda de que el tejido empresarial gallego lo será tanto en cuento consigamos fortalecer la pyme, pero eso hay que hacerlo compatible con una de las principales carencias, que es el tamaño de nuestras pymes, demasiado pequeño para hacer frente a la competencia internacional. Tenemos que hacer compatible todo el tejido productivo en la pyme y facilitar las herramientas para que tenga un tamaño adecuado, sobre todo en un contexto económico vez globalizado y en el que, cada vez, se están acortando más los aspectos en los que se introducen mejoras, porque los tiempos en el ámbito de la innovación se están haciendo más cortos. Lo que veo es que cualquier proyecto que se pueda desarrollar en la comarca tiene un esquema de apoyos, tanto financieros como económicos, suficientemente claro como para que no se pierda ningún proyecto, como en el de los aviones no tripulados, que va a ser una oportunidad enorme para Ferrol. Ferrol, teniendo un peso del 5 o 6 por ciento en el proceso productivo de Galicia ha conseguido el 17 por ciento de toda la ayuda de reindustrialización del Igape. La visión que tiene que tener Ferrolterra desde la vocación que tiene la Xunta es darle un tratamiento diferenciado, porque somos conscientes de las dificultades que tiene el desarrollo de la industria en la zona, y soy optimista porque lo que importante es liderar esa reinvención del tejido industrial ferrolano sobre el sector naval y la diversificación, dentro de este mismo ámbito, de otros sectores. 

En el proyecto de futuro para la zona, el puerto juega un papel esencia. Sin embargo, el tren a Caneliñas sigue retrasándose...
El tejido productivo ferrolano tiene las competencias, el conocimiento, y lo más importante, el apoyo de los instrumentos financieros para poder llevar a término iniciativas en el tejido productivo gallego, como los adicionales que por su propia especificidad tiene Ferrol, que es donde situamos el apoyo a la terminal de contenedores que se traduce en 9 millones sobre una inversión de 20 y que responde a dar una respuesta para un proyecto que puede ser vertebrado. La conexión ferroviaria es una necesidad y lo que va a traer es un valor añadido para que el puerto sea más competitivo con la propia terminal de contenedores y creo que la Autoridad Portuaria y FCT realizan un trabajo clave.

“Ferrol tiene que reinventarse y liderar de alguna forma el nuevo modelo productivo de Galicia”