“Ojalá él no hubiera sido tan valiente”, dice la hermana de una de las víctimas

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La Coraza acogió ayer un sencillo homenaje en recuerdo a los “Héroes del Orzán”, los tres policías nacionales que murieron ahogados al tratar de rescatar del océano a un estudiante eslovaco, que había sido arrebatado por las olas de madrugada al acercarse demasiado a la orilla durante una alerta naranja. Se cumplían tres años de la tragedia, pero no se llevó a cabo ningún acto oficial. Únicamente dos policías municipales, uno de ellos su jefe, José Antonio Brandariz, se acercaron para depositar una ofrenda floral e intercambiaron unas palabras con Raquel la hermana de una de las víctimas, José Antonio Villamor, que se había acercado hasta el lugar. “Todavía me resulta muy duro venir aquí”, confesó.
Sus padres viajaron a Madrid  a participar en un acto oficial en su recuerdo, pero ella prefirió acudir desde su casa en Friol, a orillas del mar donde pasó tanto tiempo esperando noticias. “Fueron seis días muy largos, pero recibimos de todo el mundo y de todas las redes sociales una ayuda y un apoyo muy importante”, recordó Villamor. A pesar de los frenéticos esfuerzos de los servicios de emergencia para localizar los cuerpos. Sin noticias de su hermano pequeño hasta que por fin consiguieron localizarlo, a muy poca distancia de donde había desaparecido.
Los familiares de las víctimas sabían desde mucho antes que sus seres queridos no podían haber sobrevivido pero, aún así, recuperar los cuerpos les supuso un consuelo: “Es algo básico tener un lugar a donde llevar flores. Mis padres y yo ahora sabemos a dónde ir si queremos hablar con él y no todo el mundo tiene esa suerte. Muchos cuerpos nunca se encuentran”.

recuperados
Pero en aquella ocasión el gran esfuerzo y el enorme despliegue de medios dio su fruto. Uno tras otro, los restos de Rodrigo Maseda, Javier López y José Antonio Villamor fueron recuperados de las aguas, todos en la bahía del Orzán donde habían perdido la vida. El último fue el propio Velicki, el 20 de febrero, en la zona de A Marosa, en muy mal estado de conservación.
El primero en ser encontrado fue Javier López, un agente de paisano. Pocas horas después del suceso, los focos del helicóptero de Salvamento descubrieron su cadáver. Una semana después se encontró a Maseda, cerca de la fuente de Los Surfistas, y a Villamor, ante Las Esclavas. Este último había acudido uniformado a socorrer a sus compañeros y por eso su identificación fue muy rápida. “Estamos muy orgullos de él, pero ya lo estábamos antes. Ojalá no hubiera sido tan valiente. Es muy duro, una mezcla de sentimientos, de orgullo y pena”, explicó su hermana mayor.

“Ojalá él no hubiera sido tan valiente”, dice la hermana de una de las víctimas