Goleada sin contemplaciones

Futbol - Naron - Racing
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El primer sorbo de la Copa Diputación no se le indigestó esta vez al Racing, que resolvió de forma contundente su estreno en esta competición, al golear al Narón Balompé, un rival tres categorías inferior. El equipo ferrolano marcó media docena de tantos para imponerse pero, sobre todo, hizo que el partido fuese un monólogo. El cuadro naronés, enfrente, bastante tuvo con intentar defenderse del vendaval que le vino encima, aunque al final no fue capaz de evitar llevarse un importante saco de goles.
El primer contacto con la competición oficial hizo que el Racing jugase con la seriedad que se esperaba. Desde el primer minuto del partido, por eso, asumió el rol de favorito y empezó a buscar huecos por los que desarmar la defensa de un rival que apenas pudo hacer más que defenderse a lo largo del choque. Un par de opciones –la primera de Dalmau y la segunda de Joselu– fueron las primeras para el cuadro verde que, sin embargo, no anotó.
Fue el gol marcado por Joselu al remachar un balón suelto dentro del área local, cuando aún no se había llegado al ecuador de la primera parte, el que abrió más el partido. El Narón Balompé, sin embargo, apenas pudo acercarse a la portería racinguista y, además, perdió a su delantero Borja cuando, tras una acción fortuita, se lesionó de gravedad la rodilla derecha. Y, como las malas noticias no vienen solas, inmediatamente Pablo Rey convirtió el segundo tanto racinguista, así que al intermedio el encuentro llegó con el resultado más que encarrilado para la escuadra visitante.

sentencia
Menos de diez minutos tardó el Racing en terminar de sentenciar el partido. En ese breve espacio de tiempo, dos goles de Dalmau y otro de Álvaro Cuello desecharon cualquier posibilidad de que el partido se le complicase al cuadro verde. Los tantos, de hecho, supusieron la rendición absoluta de la escuadra local, que solo en un par de acciones a balón parado puso en apuros a un rival que jugó a placer durante este segundo período del encuentro.  
Así que, con el partido resuelto y la eliminatoria sentenciada, el técnico Manolo García aprovechó para hacer más pruebas. En esta ocasión fue la de utilizar una línea de tres defensas –Forte, Víctor Vázquez y Maceira–, retrasando la posición de Vela por la banda derecha y juntando más efectivos en la parcela ofensiva. El experimento, además, no impidió que el equipo ferrolano siguiese coleccionando ocasiones para marcar y, en una de ellas, el delantero Dalmau redondeó su actuación con un tercer tanto que elevó a la media docena los conseguidos por el Racing. Fue lo último de interés que tuvo un partido que reflejó la diferencia entre ambas formaciones y que confirmó, también, que el Racing tiene argumentos como para brillar durante esta temporada.

Goleada sin contemplaciones