Navantia firma el mayor contrato de eólica marina con 62 “jackets” para un parque de Francia

Navantia Fene firma del acuerdo para la construción de jackets entre Hiberdrola Navantia y Windar
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La relación entre Iberdrola y la unión de Navantia-Windar nacida hace seis años con el contrato para el parque eólico de Wikinger, en el mar Báltico, con el que Navantia Fene se inició en la construcción vinculada con la eólica marina, alcanza un nuevo hito con el nuevo contrato rubricado ayer en las instalaciones de Fene. La firma corrió a cargo de la presidenta de Navantia, Susana de Sarriá; el presidente de Windar, Orlando Alonso, y el de Iberdrola, Ignacio Galán y supondrá la construcción de 62 “jackets” y sus correspondientes pilotes para las instalaciones del parque eólico off-shore de Saint-Brieuce, en aguas de la Bretaña francesa.

La factoría de Navantia Fene será la encargada de la fabricación de los soportes fijos –jackets– mientras que Windar, en su sede de Avilés, se ocupará de los pilotes. El ensamblaje final de todos los elementos se realizará en el astillero gallego.

Con esta obra, que supone una inversión de 350 millones de euros, se generará empleo para unas 2.000 personas, de forma directa, 1.000 en Galicia y Asturias y otras tantas en las zonas francesas de Brest, El Havre y Saint-Quay-Portrieux, además de los empleos indirectos que se generan en empresas locales, tal y como señalaron ayer los representantes de las compañías firmantes del acuerdo.

El contrato implicará también la apertura por parte de Navantia-Windar de una planta en la localidad de Brest, donde está previsto que se fabriquen los “stabbings –nudos inferiores– y la estructura de celosía para 34 de las 62 “jackets” del parque eólico.

Recuperación verde

El contrato firmado ayer, supone, para el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, la posibilidad de avanzar en la energía limpia que supone la eólica, además de que, en momentos como este, funciona como polo de “recuperación verde”, muy acorde con la finalidad del plan marcado desde la comisión europea. El presidente aseguró que Iberdrola está acelerando sus inversiones, más del doble de la media de los últimos años e indicó que a este contrato seguirán otros en esta apuesta de los países por esta descarbonización y camino hacia las energías renovables.

La presidenta de Navantia, Susana de Sarriá hizo hincapié en la apuesta de que Navantia y Windar sigan acompañando a Iberdrola en este camino por la sostenibilidad. Asimismo, al tiempo que agradeció la confianza en la factoría local, señaló que desde la entrada en el sector de la eólica marina, Navantia ha demostrado su capacidad y la importancia de la colaboración en proyectos como este.

El parque marino de Saint-Brieuc supondrá para Iberdrola una inversión total de 2.400 millones de euros y dispondrá de una potencia de unos 500 megavatios que permitirán generar energía suficiente para un consumo de electricidad, cuando inicie su fase de explotación en 2023, de 835.000 personas. Lo hará gracias a una capacidad de 496 megavatios repartidos en 62 turbinas de ocho megavatios cada una, que se extenderán sobre una superficie de 75 km2 situada a unos 16 kilómetros de la costa francesa. l

Navantia firma el mayor contrato de eólica marina con 62 “jackets” para un parque de Francia