Una etapa de sobresaliente

Bruno García, durante un partido del pasado Mundial celebrado en Colombia
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Si para la selección de fútbol sala de Vietnam la clasificación para jugar el Campeonato del Mundo que se viene de jugar en Colombia ya fue histórica –fue la primera vez que un combinado de un deporte de equipo de este país, de cualquier categoría, entraba en la fase final de una competición de esta estirpe–, el desarrollo del torneo lo fue más. Parecía que el expediente ya estaba cubierto con el acceso a este certamen, pero su debut con victoria en la primera jornada acabó dándole la clasificación para los octavos de final, ronda en la que acabó siendo apeada por la escuadra que terminó proclamándose subcampeona, la de Rusia.
Al frente del combinado del sureste asiático estaba el ferrolano Bruno García que, después de poner el punto final a su etapa, la califica como “de sobresaliente”. Con la selección situada entre las 16 mejores del mundo y las cuatro mejores de Asia, además de que a nivel de clubes el representante vietnamita esté actualmente segundo en el ranking del continente y haya sido tercero en la Liga de Campeones de la zona, el preparador de la ciudad naval considera los dos últimos años y medio como “muy fructíferos”.

MOMENTOS
Llegado al Mundial, el torneo tuvo para la selección vietnamita varios momentos especialmente importantes. El primero llegó en su estreno, en el que se enfrentó a Guatemala –el rival ante el que, teóricamente, se iba a jugar la tercera plaza del grupo–. “Nuestra planificación estaba enfocada a llegar en las mejores condiciones a ese partido. Creíamos que iba a ser clave... y así ha sido”, recuerda el entrenador. Y es que ese triunfo, a pesar de la derrota posterior frente a la de Paraguay, dejó a la selección surasiática a expenesas de perder por menos de cuatro tanto ante la de Italia para meterse en los octavos de final. “Fue nuestra segunda clave del Mundial, porque contuvimos al rival para perder por 2-0”, recuerda el preparador de la ciudad naval. A partir de ahí, Bruno García apunta que “luego, contra Rusia, fue un querer y no poder. No tuvimos la fortaleza física ni la mental para competir contra una selección que está a otro nivel. Lo intentamos, pero nos dimos cuenta de que son mejores”.
Al menos, el combinado vietnamita se fue con la satisfacción de competir hasta su límite, algo fundamental para el preparador. “A mí me encanta disfrutar con mi trabajo... y como más disfruto es compitiendo. Ya en la Copa de Asia, cuando nos metimos en el Mundial, tuvimos esa identidad. Y a Colombia, aunque nos decían que con estar ahí llegaba, no fuimos a pasear. Y la de disfrutar compitiendo, fue una de las claves de llegar a octavos de final”.

organización
Además del buen papel de la selección que ha dirigido, la etapa de Bruno García en Vietnam tiene en su faceta organizadora otro de sus puntos álgidos. Él fue uno de los impulsores de la creación de una competición liguera en el país, algo de lo que está especialmente orgulloso. “Ha sido un trabajo muy profundo. Al llegar no había nada y, a fuerza de insistir mucho, plantamos una semilla cuyo resultado se ha visto ahora en el Mundial”, explica. El preparador recuerda que uno de sus cometidos, además de dirigir la selección, era el de “plantear algunas líneas estratégicas de ayuda a los clubes, a los entrenadores, a los árbitros... Se trataba de colaborar para que este deporte creciese y que los aficionados a él puedan disfrutar mucho más”.
Todo ello se ha visto reflejado en el seguimiento que el Mundial ha tenido entre los seguidores de Vietnam, algo que el preparador ferrolano recuerda con emoción. “Si cuando logramos la clasificación para el Mundial en la Copa de Asia ya fue increíble ver a miles de personas en las calles, con banderas... ahora en el Mundial ya ha sido la explosión”. Así, Bruno García recuerda que “a pesar de la diferencia horaria, la gente se levantaba a las tres, cuatro o cinco de la mañana para ver los partidos, hasta Colombia viajaron muchos periodistas para informar del torneo... ¡Ha tenido un seguimiento tremendo!”, dice el técnico ferrolano que, aunque no se atreve a decir en qué puesto se encuentra el fútbol sala en el ranking de las disciplinas más populares en el país, sí dice que “está en el podio. ¡Seguro!”.

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