La CUP rechaza investir a Artur Mas y aboca a Cataluña a nuevas elecciones

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El Consell Polític y el Grup d’Acció Parlamentària (GAP) de la CUP aprobaron ayer rechazar la investidura de Artur Mas como próximo presidente de la Generalitat, una decisión que aboca a Cataluña a tener que celebrar elecciones en primavera: la opción de no investir a Mas que se impuso tuvo 36 votos a favor, 30 en contra y 1 abstención.

Fuentes de la formación consultadas explicaron que este fue el desenlace de la reunión de estos dos órganos del partido, los encargados de deshacer el empate de hace una semana en la Assamblea Nacional, donde 1.515 personas votaron no a investir a Mas y 1.515, sí.

El resto de grupos del Parlament ya avisaron a la coalición de Artur Mas (JxSí) de que no tienen ninguna intención de negociar su investidura si la CUP le rechaza, motivo por el cual el Parlament quedará disuelto el 10 de enero con toda probabilidad, y habrá elecciones entre 40 y 60 días después.

La reunión de los anticapitalistas duró cinco horas, y, tras constatarse que no había una salida de consenso que pudiera satisfacer a todos los sectores de la CUP, finalmente se celebró una votación ajustada en la que se impuso el no a Mas.

La organización hizo un esfuerzo para lograr una propuesta de consenso y se llegó a debatir hasta seis escenarios diferentes buscando uno que aunara a todos las sensibilidades, pero al final llegaron a una votación ante la falta de una opción que diera satisfacción a todos.

¿CAMBIO DE CANDIDATO?

Ahora se abren varios interrogantes: el primero, si habrá pleno de investidura, ya que JxSí –con mayoría en la Mesa del Parlament– podría decidir directamente no convocarlo, a sabiendas de que no obtendrá el apoyo necesario. El segundo movimiento posible es que JxSí acceda a relevar a Mas como candidato para que la CUP reconsidere su posición, pero esto se presenta como algo prácticamente imposible ya que la coalición de Artur Mas afirmó en varios ocasiones que esta era algo innegociable.

Si aun así hubiera un cambio de candidato, este tendría que producirse en cuestión de 24 o 48 horas, ya que los plazos para investirlo son cada vez más cortos, porque la ley fija el 10 de enero como límite para que haya una investidura.

También está por ver cuál es el futuro de la CUP como formación política, ya que está integrada por varios movimientos y corrientes que se mostraron abiertamente divididos en todo el proceso interno de debate sobre si se tenía que investir a Artur Mas o no.

Reto a Mas

El diputado de la CUP en el Parlament Sergi Saladié retó ayer al presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas, a retirarse y proponer otro candidato de JxSí para que haya investidura. “Mas dijo que no sería un obstáculo y ahora es el momento de demostrarlo. La pelota está en su tejado”, declaró.

Lo dijo ayer en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell Polític y del Grup d’Acció Parlamentària de la CUP y Saladié afirmó que el actual presidente “no conviene” para ensanchar la base del soberanismo.

En el mismo sentido, la diputada de la CUP en el Parlament Gabriela Serra advirtió de que JxSí aún tiene unos días para plantearles un nombre alternativo a Mas: “Quien quiera mover pieza aún tiene días. No está convocado nada”.

También aseguró que, en caso de que JxSí aceptara este cambio y propusiera otro candidato, la CUP podría reunir a sus órganos “cuando hiciera falta” para pronunciarse y decidir si da luz verde al nuevo candidato.

Reivindicó que el proceso soberanista no empezó el 27 de septiembre ni se acaba con la reunión de la CUP de ayer, y concluyó que “continuará con o sin investidura de Mas”.

Así, la CUP interpreta que, si la investidura fracasa esta semana, no será su responsabilidad sino la de JxSí, que siempre se negó a proponer un candidato alternativo.

RESULTADO

El miembro de la CUP Xavi Generó explicó que se llegó a votar hasta seis propuestas diferentes sobre el sí o no a Mas, y acabó triunfando la opción de rechazarle, con 36 votos a favor, 30 en contra y una abstención.

La CUP aclaró dos cifras clave: primero, que los miembros del Consell Polític y el GAP son 67; y también que, si hay nuevo pleno de investidura, el no a Mas se traduciría en diez abstenciones. De este modo, si el Parlament convoca pleno, la investidura de Mas fracasaría.

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