Crece la preocupación entre los partidos y las organizaciones por los episodios de apología fascista

la presidenta de nuevas generaciones, beatriz jurado, criticó la campaña contra esta organización efe
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Los episodios sobre simbología fascista en espacios públicos o redes sociales ocurridos en los últimos meses ha provocado que partidos políticos y organizaciones hayan incidido en la necesidad de sancionar por la vía penal dichos actos al considerar que son muy graves y pueden potenciar brotes violentos.

Desde marzo, los medios han recogido numerosos episodios sobre exhibición de simbología franquista o nazi, con hechos que han causado un revuelo mediático, principalmente los que se enmarcan dentro del rifirrafe político, como el caso de las fotografías de miembros de las Nuevas Generaciones del PP en diversas localidades españolas.

Cuando el edil de la población de Castil de Peones (Burgos), Mario Laso, decidió colgar este mes una foto en la red social en la que aparecía con otros dos jóvenes –uno de ellos exhibiendo un llavero con la bandera preconstitucional española–, parece que no era consciente de la reacción que iba a originar entre partidos políticos y fiscales.

Tampoco sus compañeros de partido en Xátiva, quienes decidieron exhibirse con el propio presidente de las Nuevas Generaciones en la localidad en actitudes que posiblemente podrían constituir un delito y que perjudican la imagen de la organización, por lo que el PP les ha abierto un “expediente informativo”.

Estos hechos, sumado a otros, como el que ocurrió a principios de año en Escúzar (Granada) y que derivó en un expediente de expulsión temporal para el exalcalde y actual portavoz del PP, Manuel Alférez Bonilla, junto con la pintada nazi en la plaza de toros de la localidad madrileña de Pinto, ha provocado que hasta la Unión Progresista de Fiscales (UPF) se haya pronunciado.

Los fiscales han denunciado lo que consideran un “brote de actos fascistas” que podría derivar en un “semillero de actuaciones mucho más graves”.

Y en dicha tesitura coinciden con las reacciones políticas a dichos episodios, que han sido sucesivas y continuas, principalmente porque se trata de militantes del PP, partido que Gobierna en España.

IU ha decidido pedir la comparecencia del ministro de Justicia, para que acuda al Congreso y explique qué medidas adoptará tras la exhibición de símbolos fascistas por parte de miembros de las Nuevas Generaciones del PP o la pintada fascista en Pinto.

La formación también se ha interesado por las medidas que tomará Gallardón respecto a las declaraciones del alcalde del PP de Baralla, Manuel González Capón, quien aseguró en un pleno municipal que “quienes fueron condenados a muerte” durante el régimen de Franco “sería porque lo merecían”.

Crece la preocupación entre los partidos y las organizaciones por los episodios de apología fascista