Las inusuales temperaturas de este otoño trastocan las previsiones de los comerciantes

Un grupo de bañistas aprovecha la jornada soleada en la playa de Seselle
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Los pronósticos meteorológicos no preven la llegada del mal tiempo hasta bien entrado el mes de noviembre. Para este puente de Difuntos se esperan temperaturas primaverales, al igual que estas semanas atrás, con máximas de 27 grados.
Unas cifras y unos cielos inusuales para esta época y en estas latitudes. Ni siquiera en los pasados años, donde el verano pareció alargarse, se había llegado a estas alturas del calendario. Algo que casi todos los vecinos celebran, pero que está trastocando –para bien y para mal– las previsiones de muchos comerciantes de la comarca.
La peor parte se la llevan las tiendas de ropa, que no son capaces de dar salida a las prendas de invierno. Tras hacer acopio de las últimas gangas en las rebajas de verano, muchos clientes no piensan aún en renovar su armario de cara al invierno.
Así lo explican, por ejemplo, en Levi’s 123 Shop, donde aseguran que apenas se están vendiendo prendas de abrigo, ni botas de invierno. “Como mucho alguna felpa fina, ropa de entretiempo más bien”, comentan. Lo mismo sucede en otras muchas boutiques de A Magdalena, en las que por el momento nadie ha entrado preguntando por un chaquetón o una parka.
La consecuencia positiva de esto se la llevan los hosteleros. “No imaginé tener las terrazas puestas y mucho menos llenas a finales de octubre”, señala el responsable de una de las novedosas cafeterías de la calle Real. “Si la gente sale a la calle consume más, es así de simple”, reiteran los comerciantes de hostelería, que están alargando su particular campaña veraniega.
Donde parece que no está afectando ni para bien ni para mal el tiempo es en el turismo. La mayoría de hoteles coinciden en que mantienen unas tasas de ocupación similares a las de otros años por estas fechas, con el puente de Todos los Santos a la vuelta de la esquina.

usuarios en las playas
La anécdota más descollante de esta situación es que los arenales siguen recibiendo visitantes, aunque los concellos, como el de
Ferrol, dieron por cerrado oficialmente el periodo de playas el 15 de septiembre.
Desde entonces, salvo algunos días, los más incondicionales no han dejado de acudir a los arenales para disfrutar del sol y ayer el de Seselle volvió a registrar otro “lleno otoñal”.

Las inusuales temperaturas de este otoño trastocan las previsiones de los comerciantes